TODO POR LA FE

Cuando alguien me pregunta que es la fe, siempre doy como respuesta lo que aprendí cuando hacía mis primeras clases de religión, por los años 60, “La virtud teologal que consiste en la adhesión a Jesucristo y a su mensaje”, sin embargo debo reconocer que también cunado se da la ocasión utilizo la palabra “fe”, para ratificar otras cosas, como decir que es el conjunto de creencias y doctrinas de una persona o de un grupo, o bien que es la confianza que se tiene en algo o en las posibilidades de una persona. Sin embargo, ahora deseo agregar algo nuevo, “La fe, es creerle a Dios por encima de todo, por siempre, para siempre, en todas partes y en todas las circunstancias”. Expresarlo de esa manera, me ha traído mucha alegría y paz al corazón.

Es cierto, que si no conocemos a alguien, no tenemos fe en esa persona, por esa razón tan simple, creo que mientras mas intentemos conocer a Dios, más fuerte se va haciendo nuestra fe. La reflexión que intenta averiguar y descubrir a través de nuestras propias facultades y capacidades intelectuales los misterios de Dios, nos llevan a la admiración y a maravillarnos de El. Percibir de manera clara y distinguiendo de todo lo demás que es los bueno para nosotros, porque nos ama tanto el Señor, y que es lo dañino y desagradable a El, se hace conociéndolo. Entonces buscar conocer a Dios, es parte importante de la fe, nos ayuda a notar, advertir y a saber más de los que Dios espera de nosotros. Intentar conocer a Dios, es experimentar en uno mismo, es sentir y saber por propia experiencia, lo bueno y maravilloso que es tener una fe total y absoluta en El.

Siempre que leo algo de Pablo, lo subrayo a fin de recordarme luego de alguna frase, en Filipense 3, 8 dice: “en comparación con lo incomparable que es conocer a Cristo Jesús mi Señor” y más adelante dice “Anhelo conocerle a él”. Así es, debemos conocerlo a El, cada vez más y bien, no escatimar esfuerzos por saber de El, así, nuestra fe será más fuerte, más grande y total.

No cabe duda ninguna, en Dios podemos confiar y creer en forma total. Jesús nos dijo, "...Si ustedes viven en Mi Palabra, si se mantienen firmes en Mis enseñanzas y viven de acuerdo a ellas ustedes son verdaderamente Mis discípulos. Y conocerán la verdad y la verdad los libertará" (Jn 8:31-32). Es decir, en nuestro Señor Jesucristo, es en quien podemos depositar la esperanza y confianza total y absoluta.

Todo por la fe, en adhesión a ella, estamos invitados a presentarnos, ante el Señor, con un corazón verdadero, estamos llamados a acercarnos con sinceridad y honestidad, y con la seguridad plena en que tendremos un hermosa recepción del Señor. Con una fe fuerte, podremos saber lo bueno que es mantenernos esperanzados y confiados totalmente en su poder, su sabiduría, su bondad y misericordia.

Reitero, no cabe duda que Dios es la Verdad Total, es decir El es Toda y nada más que la Verdad, es alguien en quien confiar plenamente. La gran diferencia la hacen los hombre, nuestra palabra no es como la de Dios, nosotros mentimos, aún más, mentimos delante de Dios, El nunca ha mentido. Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, verdad absoluta, no mienten y no pueden mentir.

Nuestra falta de fe, nace muchas veces porque pretendemos poner nuestras propias faltas en otros, nosotros somos incrédulos y nos fiamos de nadie, nosotros no somos verdaderos, entonces los demás también. Y así es, como no nos fiamos de los hombres, entonces porque fiarse de Dios. Sin embargo, nuestras promesas cambian, pero las de Dios, jamás son variadas. Dios nos ha dado muchas promesas, no conozco alguna que haya cambiado. El está dispuesto para nuestro beneficio en todo tipo de situaciones, en cada ocasión, en cada situación y en cada lugar sobre ésta tierra.

Muchos a través de los tiempos se han acercado a con fe a Dios, y han recibido lo que han buscado. Pero el que se acerca a Dios, necesariamente debe creer en El, con esperanza y confianza total en su poder, sabiduría y bondad, si mezclar la confianza con la duda.

En Tito, 1,1-2, he subrayado: “Pablo, siervo de Dios y Apóstol de Jesucristo Según la fe de los elegidos de Dios y el pleno conocimiento de la verdad--la cual es Según la piedad basada en la esperanza de la vida eterna, que el Dios que no miente Prometió desde antes del comienzo del tiempo, y a su debido tiempo..”. Pablo declara que nuestro Dios no puede engañarnos y es "un Dios siempre veraz."

Nuestra fe en el Señor Jesús, viene de aprender Su Palabra. En Romanos 10,17 he subrayado: Por esto, la fe es por el Oír, y el Oír por la palabra de Cristo. Entonces hago una suplica, Ayúdanos, Señor Jesús, a crecer en nuestra fe, ayúdanos a no dudar nunca que Tu eres fiel a Tu Palabra, ayúdanos siempre a no dudar que tu cumples todas tus promesas, danos fuerza de forma que siempre llevemos adelante tus enseñanzas, hagámosle notar Tu Nombre al mundo y continuar Tus obras maravillosas, todo lo bueno que por nosotros hiciste aquí en la tierra para Tu gloria, todo esto por la fe que tenemos en TI.

Todo cuanto nos ha enseñado Jesús, es Verdad "infalible", absolutamente cierta. Nuestro Dios Jesús, es real, como su fe, el es nuestra mejor fuente de fe, decimos El es todo, su Palabra es infalible, exenta de error, jamás se equivoca, es toda nuestra confianza plena, de El si puedo estar seguro, El es El Camino, el nos dijo, "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida." (Juan 14:6). Es maravilloso aprender a caminar en sus caminos, es decir, caminar a la manera de Cristo, intentar pensar, hablar como lo hacia Cristo. En otras palabras, ver como hacer las cosas de tal manera, que la manera de hacer las cosa de Jesucristo, se vuelva nuestra manera.

Lo anterior es lo más difícil, por que es fácil decir voy a caminar haciendo mi vida como lo hizo Cristo, voy a pensar de la forma como lo hizo Jesús, pero a la hora de reaccionar como EL, no va a ser fácil para nosotros. Son hermosas las bienaventuranzas, ¿pero cuanto estamos dispuestos a reaccionar como lo hizo Jesus? , revisemos algunas:

Nos ofendieron, nos hicieron en tal cosa la vida desagradable, ¿como reaccionamos? "Bienaventurados los que hacen la paz, porque ellos Serán llamados hijos de Dios.

Nos mintieron, nos engañaron y nos quitaron, pero luego vemos que nos necesitan; "Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos Recibirán misericordia.

Vemos que tratan en forma miserables a nuestros hermanos, observamos iniquidad, a otros le quitan lo que les corresponde; "Bienaventurados los que son perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados los que lloran, porque ellos Serán consolados. "Bienaventurados los mansos, porque ellos Recibirán la tierra por heredad. "Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos Serán saciados.

El mundo esta habitado por muchos que abusan de nosotros, nos engañan, nos mienten, nos son desleales, nos traicionan, inventan chismes, calumnian. Frente a estos hechos, ¿como es nuestra reacción? En una ocasión, le dije a un sacerdote de mi familia, que me estaba cansado de tanta mentira y de las calumnias que se oían de un grupo de hermanos partidarios de la envidia, recuerdo que respondió, querido sobrino, "Si son falsas, bendito seas por ese don de la tolerancia, si ellas son verdadera, habrá que reconocerlas, arrepentirse y pedir perdón. Entonces no me quedo otro camino que reflexionar y considerarme a conciencia si era o no “bienaventurado”.

Jesús anduvo muchos caminos sin pecar y sin cometer ningún error. Sin embargo El anduvo fue perseguido, insultado y acusado falsamente. Así camino el durante todo el camino a la cruz del Calvario. ¿Cómo hubiéramos reaccionado nosotros? Jesús, fue obediente hasta la muerte en la cruz. El caminar de Jesús es nuestro ejemplo. El es el Camino, el Camino verdadero a la vida, esa vida más abundante.

Jesús tuvo fe total en su Padre, si tenemos fe en Su Palabra, Sus enseñanzas, Sus ejemplos, Sus consejos, Sus pensamientos, Sus caminos, Sus correcciones y Sus instrucciones, vamos a honrar y glorificar Su Nombre eternamente. Con la ayuda del Señor, nuestra fe se fortalece, perdemos el temor, nos abandona la ansiedad, pero por sobre todo, mejoramos las esperanzas en sus promesas, y nos ponemos a caminar si desmayo por los caminos que El nos indica.

Pero también es bueno que sepamos hacer cuando vemos que nuestra fe se debilita, o cuando esta no es total. Todos pasamos por situaciones débiles, desfallecemos, perdemos las esperanzas y nuestra fe no es total. Luchamos a veces incansablemente con la duda, creemos solo en lo que vemos y palpamos, solo es cierto lo que oímos, pero lo más trágico, es poner en duda la Palabra de Dios. Para vencer esto, recuerdo una frase subrayada en Marcos, 9:23; Jesús le dijo: --¿"Si puedes..."? ¡Al que cree todo le es posible!, un poco mas adelante 9:24, ¡Creo! ¡Ayuda mi incredulidad! ¿Cómo?, mirando a Cristo, constantemente, especialmente cuando nos sentimos afligidos, desconsolados, débiles, y recibiremos fuerza, estimulo y una fe renovada.

Dejemos a Jesús, las puerta del corazón muy abiertas, porque la fe es un asunto del corazón lo mismo que la duda. No es la fe un asunto que le competa a la mente, afecta a ellas si, pero el orden es nace y habita en el corazón, afecta a la mente, en consecuencia luego al cuerpo.

En Marcos, 11; 22-24, he subrayado; Respondiendo Jesús les dijo: --Tened fe en Dios. De cierto os digo que cualquiera que diga a este monte: "Quítate y Arrójate al mar", y que no dude en su Corazón, sino que crea que Será hecho lo que dice, le Será hecho.

Antes de finalizar este articulo, me pregunto, ¿Cuántas veces le he pedido a Dios superar alguna dificultad y lo he hecho sin firmeza? ¿Cuántas veces le he pedido al Señor su ayuda y he pensado al mismo tiempo que no va a resultar?, he subrayado en 1 Juan 5; 4; “Porque todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo; y ésta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe”. Muchas veces no comprendemos el porque las cosas no se están saliendo como nosotros esperamos. Un Proverbio dice (Pr; 3; 5) “Confía en Dios con todo tu Corazón, y no te apoyes en tu propia inteligencia.

Por eso, hagamos “Todo por la Fe”. Si somos capaces de pasar cualquier tipo de pruebas, si nos sobreponemos a las dificultades por la fe, seguro que seremos mejor reconocidos y honrados por Dios. No nos rindamos, sigamos siempre adelante, como dice Pablo en Filipense 3; 13-14 “Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado. Pero una cosa hago: olvidando lo que queda Atrás y extendiéndome a lo que Está por delante, prosigo a la meta hacia el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

Demos gracias al Señor Jesús, porque sabemos que nunca ha fallado ni podrás fallar jamás. ¡Todas las cosas son posibles Señor, si podemos creer, si podemos tener todo por la fe!

(Pedro Sergio Antonio Donoso Brant)