Los árboles secos:
Este mundo es invierno para el justo.
"Y me mostró muchos árboles que no tenían hojas, sino que me parecía a mí como si estuvieran secos, porque todos, parecían lo mismo. Y él me dijo:
"-¿Ves estos árboles?"
"Los veo, Señor", le dije: "todos son iguales, y están secos".
Él me contestó y me dijo: "Estos árboles que ves son los que residen en este mundo."
"¿Por qué es así, Señor?, le pregunté, "que es como si estuvieran secos, y todos igual?"
"Porque en este mundo, ni el justo es distinguible ni el pecador, todos son iguales. Porque este mundo es invierno para el justo, y no son distinguibles, pues residen con los pecadores. Porque así como en el invierno los árboles, habiendo perdido sus hojas, son semejantes, y no se puede distinguir cuáles están secos y cuáles están vivos, así también en este mundo, ni el justo ni los pecadores son distinguibles, sino que todos son iguales."
(El Pastor de Hermas).