El camino de la muerte.

El camino de la muerte es éste: Ante todo, es malo y lleno de maldición; homicidios, adulterios, concupiscencias, fornicaciones, robos, idolatrías, brujerías, hechicerías, saqueos, falsos testimonios, hipocresías, doblez de corazón, traición, orgullo, malicia, tozudez, codicia, palabras obscenas, celos, audacia, engreimiento, jactancia (Rom 1,29-30; Col 3,8).

Perseguidores de los hombres buenos, aborrecen la verdad, aman la mentira, no advierten la recompensa de la justicia, ni se adhieren a lo bueno ni al juicio recto, descuidados para lo que es bueno, pero atentos a lo que es malo; de los cuales están muy lejos la mansedumbre y la tolerancia; amantes de las cosas vanas, tras la recompensa, sin compasión para el pobre, ni trabajando para ayudar al que está oprimido por el trabajo; sin reconocer a Aquel que los hizo, homicidas de niños, corruptores de las criaturas de Dios, que se apartan del que está en necesidad, aprimen al afligido, defienden al rico, jueces injustos de los pobres, en todo pecaminosos. Hijos míos, que ustedes puedan ser librados de todas estas cosas.
(La Didaché o Enseñanza de los Apóstoles).