San Pablo, apóstol de Cristo,

Tú que te has dejado acercar, transformar, convertir,
Tú que te has atrevido a anunciar el Evangelio,
Tú que has dado todo tu amor hasta el final por Cristo,
Ruega por nosotros.
Que nuestra fe sea profunda,
Que nuestra esperanza esté siempre presente,
Que nuestro amor por Cristo crezca,
Para que podamos decir como tú:
''No soy yo quien vive, sino Cristo vive en mi''.

Ayúdanos
A ser apóstoles,
A ponernos al servicio de la Iglesia y nuestros hermanos,
A ser testigos de tu luz por todo el mundo.
Enséñanos a decir contigo:
''Gloria y alabanza a Dios Nuestro Padre
en la Iglesia y en Cristo
Por los siglos de los siglos''.

Felipe Santos, SDB
2009