Danos un corazón sencillo y verdadero,
Como el tuyo:
Que podamos decir Sí a la VIDA
Haz nuestros corazones dulces y humildes
Como el de tu Hijo:
que nuestra vida sea luz
para los demás.
Danos un corazón tierno y bueno
Como el del Padre:
que podamos comprender todo
y perdonar.
Conserva nuestros corazones jóvenes y pacientes,
Fieles y generosos
Para acoger al Espíritu que crea,
Renueva y hace cantar a la vida.

Felipe Santos, SDB
2009