Algún día te mostraré mi alma
te mostraré mi alma alguna noche
ella patrulla toda la jornada
elevando penas en su maderamen
temblando en cada desembocadura
dejando algún adiós para el jilguero
y haciéndoles preguntas a la tierra

alma que sabés todo o casi todo
con los años te vas volviendo joven
volás por los amores y los sueños
no hay alucinación que te detenga
cuando estás ciega generás visiones
te queda el tacto para la caricia
y un bálsamo de gracia en el olfato.

alma que conocés mis arrabales
mi viejo abril / mi patria madrugada
vos me enseñaste a caminar descalzo
por las praderas del horror y el goce
a pavonear humilde ante los solos
sin animarme a clausurar su miedo

alma de mis insomnios / pobre alma
ya no puede salir de su tristeza
le arrimo sentimientos jubilosos
esos que ya no angustian ni estremecen
pero ella ya no es alma / es una almita
que yo abrazo en invierno / junto al fuego.

Mario Benedetti