¡Fecundo misterio!
¡Dios ha nacido!
¡Todo el que nace padece y muere!
¡Curad al niño!
¡Ved cómo llora lloro de pena
Llanto divino!

Gustó la vida:
Vierte sobre ella santo rocío.
Todo el que nace padece y muere;
sufrirá el niño
Pasión y muerte.
La rosa viva que está buscando
Humana leche,
Hiel y vinagre
Para su sed de amor ardiente
Tendrá al ajarse.

Las manecitas que ahora se esconden
Entre esos pechos de amor caudales,
Serán un día, día de gloria,
Fuentes de sangre,
Madre amorosa,
Para muerte cría a tu niño;
Mira que llora,
Llora la vida; ¡Tú con la vida
Cierra su boca!
Todo el que nace, padece y muere.
Morirá el niño muerte afrentosa.

¡Dios ha nacido!
¡No, Dios no nace!
¡Dios se ha hecho niño!
Quien se hace niño, padece y muere.
¡Gracias Dios mío!
Tú con tu muerte
Nos das la vida que nunca acaba,
La vida de la vida.
Tú, Señor, vencedores de la vida
Nos hiciste tomando nuestra carne,
Y en la cruz, vencedores de la muerte
Cuando de ella en dolor te despojaste.
¡Gracias Señor!

Miguel de Unamuno