Creo en el hombre.
He visto espaldas astilladas a trallazos,
almas cegadas avanzando a brincos
(españas a caballo del dolor y del hambre).
Y he creído.

Creo en la paz.
He visto altas estrellas,
llameantes ámbitos amanecientes,
incendiando ríos hondos,
caudal humano hacia otra luz;
he visto y he creído.

Creo en ti, patria.
Digo lo que he visto;
relámpagos de rabia, amor en frío,
y un cuchillo chillando,
haciéndose pedazos de pan:
aunque hoy hay sólo sombra,
he visto y he creído.

Podrá faltarme al aire, el agua, el pan,
sé que me faltarán.
El aire, que no es de nadie.
El agua, que es del sediento.
El pan… Sé que me faltarán.

La fe, jamás.
Cuanto menos aire, más.
Cuanto más sediento, más.
Ni más ni menos. Más.”

Blas de Otero