Te ofrecemos unas cuantas propuestas para intentar vivir la cuaresma; o mejor, todos los días de tu vida. La cuaresma es un tiempo de revisión, de cambio y de propuestas nuevas, de aquí que no sea solamente mantener ideas nuevas o cambiar gestos de nuestra vida.

La cuaresma es para intentar cambiar el corazón.

* No al poder, sino la humildad.
* No la diversión, sino la conversión.
* No la burla, sino el humor.
* No el racionalismo, sino el Misterio.
* No la instrospección, sino la contemplación.
* No la riqueza, sino la pobreza.
* No el purismo, sino la inocencia.
* No el mal menor, sino la justicia.
* No el bien común, sino el bien de todos.
* No la interpretación, sino la Palabra.
* No la prudencia, sino la caridad.
* No el abuso de bienes, sino el uso de bienes.
* No la agitación, sino el silencio.
* No la picardía, sino la simplicidad.
* No el fanatismo, sino la fe.
* No la opresión, sino la libertad.
* No el Hombre, sino el hombre.
* No dios, sino Dios.
* No la letra, sino el espíritu.
* No el primer lugar, sino el último.
* No el egocentrismo, sino el humanismo.
* No la instalación, sino la persecución.
* No la institución sino el Espíritu.
* No una Iglesia instalada en el mundo, sino perseguida.
* No el absurdo, sino el Misterio.
* No la separación, sino la comunicación.
* No mi voluntad, sino la voluntad del Padre.
* No el refinamiento, sino el pan.
* No la contemplación de uno mismo, sino el olvido.
* No la autosuficiencia, sino la colaboración.
* No el acomodo en la verdad, sino buscar la Verdad.
* No la fuerza del rico, sino la debilidad del pobre.
* No la evasión, sino la participación.
* No al individualismo, sino la comunión.
* No el Mal, sino el Bien.
* No al Príncipe de este mundo, sino el Creador.
* No a la casuística, sino la Parábola.
* No el desprecio, sino la compasión.
* No la magia, sino el Sacerdocio.
* No mi Iglesia, sino la Iglesia.
* No la huida, sino la presencia.
* No a la publicidad, sino el testimonio.
* No el molde, sino la levadura.

(A. C. Comín)