El Crucifijo:

El crucifijo representa la imagen de Jesús clavada en la cruz. Hay que distinguir la cruz (una cruz sola sin imagen) del crucifijo (cruz con imagen de Jesús).
Aparece en la iconografía cristiana hacia el siglo V y se representaba desnudo con un lienzo desde la cintura hasta las rodillas. Durante la Edad Media se pasa a representar al crucificado vestido.
Desde el siglo XIII se generaliza el representar a Cristo clavado con tres clavos, superponiendo un pie a otro.