"Jesús le contestó:
- Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso."
(Lucas 23,43)


Tengo que confesarles que el texto del buen ladrón en la cruz es uno de mis preferidos. Desde pequeño vi en aquellos dos hombres que accidentalmente acompañaron a Jesús en su muerte a la humanidad entera. Estos hombres representan la actitud que toma el ser humano ante la muerte personal y la de nuestros seres queridos. Antes o después somos uno u otro.

Primero habla uno de los malhechores con un desafío "-Si tú eres el Mesías, sálvate a ti mismo y sálvanos a nosotros!."
Es la reacción de la rebeldía; es un desafío y un reto. El hombre pedía la salvación a quien era la salvación. No supo ver en Jesús que Él era la salvación; prefirió que Jesús hiciera un acto de salvación consigo mismo y con él. Estaba al lado de Jesús y no entendía la cruz. Eso puede pasar con algunos cristianos de toda la vida. Pueden que hayan estado mucho tiempo al lado de Jesús y no entiendan la cruz que nos salva...

El otro ladrón representa la humanidad que espera y no se desespera ante la desaparición física. La conversión fue en el último momento. Fue una conversión de última hora. Creyó porque vio a Jesús en la cruz. Es un hombre sensato porque defendió a Jesús en su inocencia... Dos hombres: uno ataca y desafía, el otro sufre con Dios y defiende la inocencia de Jesús, esto es, acepta su voluntad aunque no la entienda. Se fía de Dios no porque pueda bajarlo de la cruz sino porque le puede dar la vida... Uno desconfía y el otro se fía...

Muchas veces le he pedido al Señor que cuando llegue la hora de mi muerte, la hora de mi cruz, tenga la serena confianza del buen ladrón. Me gustaría decirle a Dios: "mira Señor mi pobre vida. Tuve fallos y errores. Tú los conoces. Termina en mí la obra buena que comenzaste..." En mí se repetirá el calvario y a mi lado estará el compañero desafiante en forma de mi mente, mis razonamientos o un montón de no sé qué... Me tocará en aquel último momento elegir... Tengo la seguridad que Dios me dirá como antaño al malhechor: "Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso..."


Tarea para la semana:

1.- ¿Tienes miedo a la muerte? ¿Por qué?
2.- Habla con algunas personas sobre el tema de la muerte y la salvación. Trata de identificar en ellos a uno u otro de los personajes que acompañaron a Jesús en la cruz.
3.- Ten espacios de oración durante la semana en una actitud vital como si estuvieras ante tu propia muerte. Trata de sentir lo que crees tú que sentirías en el momento de tu muerte. Pon todo ello en la oración y mira a Jesús en la cruz.


© 2006 Mario Santana Bueno