¿Hombre embarazado?

No: mujer embarazada, lo cual por otra parte es lo natural.

Estos días ha aparecido la noticia de que un hombre había quedado embarazado en el estado de Oregón, en los Estados Unidos. Thomas Beatie, nacido en Hawai y de 34 años, aparece en las fotografías con su barba, su “pelo en pecho”, y su “tripita” de cinco meses.

La fotografía no deja ver nada más. Pero su historia nos refiere otros datos. Según sus propias declaraciones Beatie y su “esposa” Nancy tomaron esta decisión debido a que ella no podía concebir por haberse sometido en el pasado a una histerectomía a causa de una enfermedad. "Si Nancy pudiera quedarse embarazada, yo no estaría haciendo esto", ha declarado Thomas.

Hace unos años, y con la intención de cambiar de sexo, Thomas se realizó una cirugía reconstructiva de pecho y comenzó a tomar testosterona, pero mantuvo sus órganos reproductivos femeninos, según describió el propio Beatie, cuyo nombre antes era Tracy Lagondino. En su juventud hizo sus pinitos como modelo femenina, e incluso llegó a la final de un concurso de belleza en Hawai. Posteriormente como no se sentía a gusto inicio un tratamiento para cambiar parcialmente su sexo.
Al decidir tener un hijo, detuvo su tratamiento bimensual de hormonas y, cuatro meses después, volvió a menstruar. Luego, se sometió a una inseminación artificial con un donante anónimo de un banco de esperma. Tras un primer intento fallido, se quedó embarazada al segundo. Thomas espera dar a luz una niña en torno al 3 de julio, fecha probable del parto.

Mi amigo Fernando me pasa una información técnica sobre la intersexualidad y la transexualidad. La intersexualidad es un trastorno del desarrollo sexual que tienen que ver con los genes, o con los órganos sexuales internos o externos. Puede tenerse el cromosoma XY de hombre, y sin embargo órganos sexuales femeninos, y al revés. Además puede ocurrir el caso de que se desarrollen más o menos, órganos masculinos y femeninos. En estos casos la solución médica es compleja y suele presentar dificultades a corto y largo plazo.

Thomas Beatie, no tiene ningún problema médico de intersexualidad. Se trata de una mujer que, por las razones que sean, ha decidido ser varón, pero al mismo tiempo sin dejar de ser mujer. Por eso le ha sido posible concebir: porque tiene el sexo genético de mujer, los órganos sexuales internos y externos de mujer, y las hormonas de mujer.
Las técnicas médicas pueden hacer algunas cosas, cada vez más, pero no todo. ¿Estamos ante un avance en el progreso humano de la sociedad?

Me viene a la memoria el comentario que hace el judío Pablo sobre la sociedad griega del siglo I que, habiendo sido la fuente de la democracia, ahora sólo mostraba interés por lo novedoso y estrafalario.
"Querer tener un hijo biológico no es un deseo ni masculino ni femenino, sino un deseo humano", ha declarado Thomas Beatie. Ciertamente es un deseo de la persona humana, diferentemente sentido por unas personas u otras. Pero ser madre sólo lo puede ser una mujer, como lo demuestra su mismo caso. Si ha podido quedar embarazada es porque es una mujer, aunque luzca barba y pelo engominado.

Emocionalmente podemos estar ante una situación bonita. Pero, analizada con seriedad, se descubre como un embrollo de falsedades y manipulación de los términos: masculino y femenino, padre y madre.
El deseo de paternidad o maternidad, no genera un derecho a conseguir un hijo. Fundamentalmente, porque nadie tiene derecho de posesión sobre una persona humana. Si esto no se entendiese, podríamos entrar en un proceso de producción de hijos a la carta. En definitiva, olvidar que el hijo fundamentalmente es un ser humano y que, por tanto, el fin de su existencia no es satisfacer el deseo de otro ser humano, lleva a que necesariamente la concepción del ser humano deba ser en un acto de amor entre personas humanas. No de amor hacia un hijo, puesto que no se puede amar lo que no existe.
Esta parece ser la única forma de respetar la dignidad del hijo, también en su llegada a la existencia. Cualquier otro modo, no deja de presentar la llegada de un hijo sólo como la satisfacción de un deseo de otras personas.

(c)2008 Francisco José Ramiro García