FIREFOX, UNA NUEVA EXPERIENCIA AL NAVEGAR POR INTERNET

Las estadísticas son claras: Algo más del 94 por ciento de quienes visitan el Buzón Católico lo hacen desde Internet Explorer como navegador; lo que significa que la experiencia que de navegar por Internet tienen la mayoría de sus usuarios está, de alguna manera, mediatizada por el cómo "lee" o "visualiza" Internet el Explorer de Microsoft. Pero… ¿Es así Internet, es todo lo que podemos esperar?

De ninguna manera. Piense en alguien que haya nacido con dificultad de visión desde nacimiento y viva en un lugar y situación que le impida acceder al uso de gafas o cualquier otra forma de corrección visual. Aún más, ni siquiera es consciente de que se puede ver de una forma distinta a como él lo hace. Algo parecido ocurre a los que sólo han navegado en la Web con Internet Explorer ¡Ni siquiera saben que hay otra forma de navegar por ella!

Los usuarios de Macintosh hace ya algunos años que disfrutan de algunos navegadores de una velocidad, de un atractivo visual y con unas opciones que han hecho palidecer a los dos grandes de la industria: A Internet Explorer y a Netscape. Estos han sido OmniWeb, Safari (de la propia Apple Computer) o Camino. Otros, como Opera o iCab, si bien aportan diversas novedades, no reunían condiciones globales como para dejar por ellos a 'los dos grandes'.

Ahora, gracias al nuevo Firefox, los usuarios de Windows podrán descubrir una experiencia totalmente nueva al navegar por la Web. Firefox es la última expresión de un proyecto de software libre denominado Mozilla (http://www.mozilla.org/), en donde se ha conseguido un tamaño de navegador realmente reducido, con una velocidad de carga impresionante y un número de opciones nuevas importantes. Mozilla, a su vez es el nombre de otro navegador también realmente espectacular. Veamos algunas de las principales opciones del Firefox:
En vez de ventanas, pestañas

Pestañas en Firefox

Situación típica: Una página de un portal o, sencillamente, la página de entrada de un Sitio repleto de multitud de enlaces y opciones. Hacemos un click y visitamos varias páginas de una sección… cuando decidimos que nos es esa la parte por donde deseamos seguir y… vuelta atrás a aquella primera página, para ir a otra sección… y así sucesivamente. O peor: Los enlaces nos abren ventanas nuevas y, al final, para regresar, tenemos que ir seleccionando ventanas y ventanas para saber en donde estuvimos en un momento dado ¿Le suena algo de esto?

Las pestañas de Firefox nos permiten tener abiertas varias páginas en la misma ventana. Si al hacer click en un enlace mantienes pulsada la tecla 'Control', la página desde la que haces el enlace se queda abierta con una pestaña en su parte superior y la nueva a la que lleva el enlace lo hace con otra pestaña, de forma que para pasar de una a la otra sólo hay que hacer click en su pestaña (sin cambios de ventanas). Esto permite navegar o por varios sitios distintos a la vez o dejar siempre disponible alguna página que contenga muchos enlaces dentro de un mismo sitio. Cuando deseemos cerrar una página en concreto, pulsamos el botón derecho del ratón sobre su pestaña y elegimos la opción de cerrarla.
Texto grande, texto chico


Segunda situación típica: Un monitor pequeño (15 pulgadas o menos) y una página super interesante, pero con un texto enorme que nos obliga a usar la barra de desplazamiento horizontal continuamente; o lo contrario; un texto minúsculo que nos hace desistir por lo que tenemos que forzar la vista.

¿Tenemos que renunciar a esas buenas páginas por estos inconvenientes? Sí, si usa Internet Explorer en Windows. No, si usa Firefox. La maravillosa opción de 'zoom' de texto hace que al pulsar 'Control +' el texto de toda la página se haga más grande (sin romper en absoluto el diseño de la página, que no se hace más grande; sólo el texto crece, los demás elementos se quedan en su mismo sitio), y si pulsamos 'Control -' se haga más pequeño. Para las personas con dificultades de visión esta opción es todo menos baladí.

En el colmo de lo anecdótico, la opción de 'zoom' de texto fue introducida en los navegadores Web por Internet Explorer 5 para Macintosh. La versión 5.5. y 6 de Windows aún no lo han incorporado.
Busca, busca, que el que busca… encuentra
Campo de búsqueda de Google en Firefox

Puesto a mostrar ejemplos de situaciones típicas, he aquí la que probablemente sea la más típica de todas: buscar en Internet. La forma la conocemos casi todos (y si no la sabe, ya está tardando en leer nuestro artículo 'Para buscar en Internet'): Nos vamos a la página de Google o cualquier otro buscador que nos guste usar. La incomodidad ya la sabemos también todos: Tenemos que salir de la página en la que estamos, ir a la del buscador, cada enlace que nos muestre nos hace ir a otra página, etc… porque si hacemos esto abriendo ventanas, al final terminaremos perdidos en una maraña de ellas.

¿Qué le parecería si estando en cualquier página que esté tuviera siempre a su disposición un campo de búsqueda de Google en la barra de herramientas de su navegador? No no es un sueño: Firefox lo tiene. Una vez ha introducido los criterios de búsqueda siempre puede optar por buscar sólo en la página que tiene visible en ese momento o en la Web. Si ya ha leído nuestro artículo 'Traducir de y a otros idiomas', las posibilidades pueden ser realmente enormes.
Los estándares, el desarrollo y otras ventajas no menores…

Firefox tiene también un cumplimiento mucho mayor de los estándares Web. Como muestra de ejemplo, un detalle muy concreto: El IE no reconoce la herencia de estilos definidos para una página dentro de las tablas, y obliga a recargar las hojas de estilo duplicando las especificaciones para las etiquetas que se usan dentro de las tablas. Nada de esto es necesario en el Firefox, que reconoce perfectamente los herencias de estilos dentro de las páginas. Dentro de su menú posee un inspector de JavaScript y otro de DOM.

Otra pequeña maravilla: Visitamos un sitio determinado y comenzamos a ver caracteres extraños en medio de la mayoría normales; pero esos pocos caracteres (correspondientes normalmente a acentos, eñes, o no digamos ya a caracteres no latinos) nos amargan el placer del contenido de dicho sitio. Pues bien, Firefox permite que elijamos el tipo de 'charset' que se adapte a dicha página en concreto, de forma que podamos verla perfectamente. Al salir de ella, podemos volver a nuestro 'charset' por defecto normal.

El manejo de los 'favoritos' (en Firefox, bookmarks, como en Netscape) es mucho más flexible y ordenado que en el Explorer. Al guardar una página como 'bookmark' podemos asignarla ya en una carpeta determinada, o crear una nueva carpeta para introducirla dentro o crear subcarpetas, etc… No hay que ordenar los 'bookmarks' a posteriori; podemos hacerlo todo al guardarlos. Dentro de la ventana de 'Bookmarks' tiene la ya famosa opción del Explorer de avisarte cuando una de tus páginas favoritas haya sufrido algún cambio.

Y… ¿qué ocurre con mis favoritos almacenados en Internet Explorer?… pues que al abrirse Firefox tras su instalación los importa automáticamente, de forma que los tiene todos disponibles desde el primer momento en este nuevo navegador.

Para colmo viene con un instalador comodísimo de usar. Si por cualquier motivo no pudiese instalarlo, pruebe a hacerlo con el Mozilla. Salvo en lo de las pestañas, es igual de bueno… y de rápido.

Si, porque seguramente y por encima de todas estas ventajosas opciones, y si tuviésemos que indicar sólo una para decidirnos por este nuevo y fascinante navegador, no podemos no volver a mencionar su velocidad en comparación con IE. …No se fíe: pruébelo.

¡Ah! Y por si fuera poco, a apartir de la versión 1.0 está disponible en español.

Su dirección: http://www.mozilla.org/products/firefox/ y, por supuesto, cuenta con versiones para Windows, Macintosh, Linux y alguna otra plataforma (aunque los usuarios de Macintosh ya han probado éstas y aún otras maravillas con Safari o con Camino)

(Juan Jesús Doreste Aguilar)