Vida de pareja:

¿CÓMO SOLUCIONAMOS NUESTROS PROBLEMAS?-1

En la relación de pareja siempre aparecen problemas por la propia dinámica de la convivencia, pero también es cierto que hay problemas porque los creamos en nuestra relación diaria. Cuando hay personas que son perfeccionistas, que quieren todo super bien y se da cuenta que el marido o la mujer no llegan a ese nivel empiezan dificultades serias.

Hay numerosos problemas que existen sólo en la mente de uno de los cónyuges. Cuando esto sucede la convivencia se vuelve una tortura. Una de las cosas fundamentales en la convivencia es que la relación entre ambos sea espontánea, no forzada.

En la pareja hay una relación secreta: sé esto para mí y yo seré esto para ti. Cuanto más se pida una cosa, menos se obtendrá de forma espontánea. A veces se consigue lo contrario. Al otro le atribuyo mis propios gustos y espero que reaccione como yo.

A veces no podemos cambiar las cosas que ocurren en la convivencia, pero sí pueden cambiar el sentido que le atribuyen a la situación. No son las cosas en sí mismas las que nos preocupan , son las opiniones que tenemos sobre ellas.
Hay que dar forma a los sucesos de tal manera que los pueda manejar y pueda encontrar una solución. Si desde pequeños no hemos aprendido o nos han enseñado a hacer esto nos costará mucho aprenderlo ahora.
En la pareja nos encontramos con situaciones, al parecer sin salida, en las que cada uno exige que sea el otro el que ceda. Pero ninguno de los dos quieren dejarse pisar. Es entonces cuando aumenta la voluntad de discutir y pelearse. Nos vuelve el mensaje negativo que nuestros cerebro tiene programado: "No cedas, saldrás perdiendo..."

Cuando el problema de convivir llega a ser psicológico o emocional, impide toda maniobra de solución. No aguanto y entonces elijo que perdamos los dos. Los cónyuges empiezan a hacerse daño emocional o psicológico.

Cuando en la relación se produce mucho sufrimiento es difícil de desentrañar. Cuanto antes de traten los problemas matrimoniales mejor y más rápida solución tendrán.
En la convivencia los seres humanos somos de lo más complicado y tendemos a enredarnos aún más. La convivencia se perturba cuando le damos al otro sólo dos opciones para elegir: o blanco o negro...

Muchas veces en la convivencia no se dan cuenta que uno ha puesto unas normas y reglas que el otro ignora. Lo lógico sería que si yo me veo con alguna deficiencia, encuentre en el otro cónyuge ayuda y comprensión y viceversa. Por desgracia esto no sucede siempre, sino que más bien se da todo lo contrario: tienes deficiencias, el otro te aplasta más insultándote y degradándote.

Muchos problemas en el matrimonio se dan porque quiero que el otro sea como yo quiero y necesito. ¿Por qué nos resulta tan difícil en la convivencia comprender que uno no necesariamente tiene que tener toda la razón y el otro estar equivocado? Pueden ganar los dos juntos cuando dejan a un lado la idea de vencer y ser vencido. Cada uno puede poseer su parte de razón.

Ante todo, se deben tener claras las reglas del juego por parte de los dos.
(Continuará)