¿Te sientes respetado/a?

El respeto es la base de toda convivencia. El matrimonio que no esté fundado en el respeto no tiene futuro…

¿Qué es el respeto?

Respetar es tratar a los otros con la dignidad y distinción que se merecen. Respetarnos es darnos un trato humanista y humanitario.

¿Qué ocurre cuando no existe el respeto?

Cuando no hay respeto no pueden existir relaciones humanas efectivas y humanizantes.

¿Qué es respetar al otro cónyuge?

Es saber que cuando le miro, le veo tal cual es, y sé que es una persona distinta de mí, acepto que tiene gustos, opiniones, pensamientos y opiniones diferentes a los míos.


¿Cómo se respeta al otro cónyuge?


1.- Cuidando su intimidad y su imagen:
No usar la información íntima que posees del otro para ridiculizarlo o dejarlo en evidencia. No tienes derecho a contar del otro aspectos íntimos, salvo en situaciones terapéuticas.
Cuidar la imagen del otro es también no poner a los hijos y familia en contra del otro.
Muchas veces se destruye la imagen de otra persona por celos y envidias.
Respetar la intimidad del otro es no leer sus cartas sin su consentimiento, ni escuchar las conversaciones telefónicas, ni revolver sus papeles, ni espiar sus pasos cuando no esté a tu lado. Actuar con desconfianza más que evitar el engaño, induce a él.


2.- Aceptar al otro como es:
Muchos problemas dentro del matrimonio se dan porque uno exige del otro cosas que el otro no puede dar… No trates al otro como si fuera un niño o una niña. Tiene que existir mucho diálogo y el saber dialogar con inteligencia.


3.- Nadie tiene derecho a cambiarte:
Nadie tiene derecho a intentar cambiar al otro. ¡Cuántas parejas desgraciadas iniciaron su relación pensando: ¡ya cambiará!
Todos podemos cambiar y en realidad vamos cambiando cada vez que aprendemos algo nuevo.
Las personas somos a la vez iguales y diferentes.
El otro/a cuando está a tu lado debe ser él/ella misma. No tiene que ponerse una careta contigo.


4.- Somos bastante parecidos a nuestro cónyuge:
La relación de pareja refleja lo que eres. Hay que aprender a solucionar los problemas con dulzura, inteligencia y comprensión.
El gritar, insultar, golpear, despreciar, ironizar, ridiculizar, manipular, etc. destruyen el respeto que pueda existir.


5.- Afrontar juntos los problemas de la convivencia:
Todas las parejas tienen diferencias. La forma que tengan de aceptar y resolver esas diferencias es muy importante.
Los factores que llevan a impedir que un problema concreto y real se resuelva, acostumbran a ser los siguientes:

1. Deformar la realidad: Generalmente exageramos y agravamos los hechos porque de alguna forma sentimos que la otra persona nos ha hecho daño.
2. Almacenar problemas en la memoria: Si te viene una y otra vez a la memoria los problemas pasados es que no los tienes resueltos en tu corazón…

©2001 Mario Santana Bueno.