En la vida todo está continuamente cambiando, el matrimonio también. Tenemos que aprender a cambiar y a madurar con él. Cuando un miembro de una pareja no acepta el ir cambiando se producen problemas de gran envergadura que harán sufrir al matrimonio.

¿Cuántas fases o etapas tiene un matrimonio?

Los estudiosos del tema hablan que dentro de todo matrimonio existen siete matrimonios que se van sucediendo a lo largo de los años. Cada vez que un matrimonio llega a una de estas etapas hay que volver a replantearse las relaciones, etc. Si son inflexibles y si intentan mantener la vida de la anterior etapa, la relación se rompe.

Las etapas son:

1. Establecer las normas matrimoniales: Normalmente no se planifican conscientemente esta etapa, mas bien surge por sí misma: responsabilidades en la casa, economía doméstica, relaciones sexuales, comunicación, etc. Lo importante en esta época es la comunicación y el saber "negociar" el uno con el otro: llegar a acuerdos por ambas partes, etc.


2. Dar lugar a los hijos en el matrimonio: Todo cambia cuando nace el primer hijo. Es muy importante que los fundamentos, los pilares del matrimonio estén bien hechos antes de empezar una familia. Con la llegada del primer hijo las rutinas de la vida cambian. Lo importante en esta etapa tiene que ser ampliar el circulo de amor matrimonial, repartir las tareas de paternidad , redistribuir las tareas y continuar mejorando en la relación.


3. Desarrollarse profesionalmente: Los cambios de profesión hacen que cambien las estructuras del matrimonio: horarios, intereses, descansos, etc. En esta etapa es importante que la pareja se una y apoye mutuamente.


4. Afrontar la crisis de la mediana edad: No es universal, pero es bastante común.Se trata de una crisis en el sentido de que es dolorosa, da miedo y es fundamental. Es un período de descontento y autocuestionamiento. Parece surgir sobre los 40 años y duro unos diez años. La irritabilidad es alta. Aumenta la negatividad. Es un tiempo importante para desarrollarse espiritualmente.


5. Ayudar a los hijos a despegar: Cuando los hijos se van porque han hecho sus vidas se produce un vacío grande en el matrimonio. Muchas veces y de manera inconsciente los padres no aceptan esta marcha y empiezan a crear una excesiva dependencia de los hijos que se han marchado: hay que llamarles todos los días, los hijos no pueden tomar ninguna decisión por sí mismos, primero tienen que consultar a los padres, etc.


6. La jubilación y buscar unas nuevas metas: La jubilación es el inicio de un período en el que disponemos de más tiempo que nunca para estar juntos. Hay que reajustar la vida, los horarios, las ocupaciones… Por un tiempo se genera una sensación de que somos inútiles. El lado positivo de la jubilación es el tiempo. Tiempo para hacer todo aquello que durante años no pudimos hacer a caua de nuestros trabajos.


7. Envejecer juntos: La esperanza de vida en nuestra sociedad es de 85 años. Cada vez será más frecuente que la gente se case a edades avanzadas. Aquí la pareja tiene que volver a establecer una nueva forma de relacionarse y quererse.