PARÁBOLA DE LAS TRES HACHES

“El que acoge a un niño o a un joven como éste
(¡educador! Ponle nombre y apellidos después de leer la parábola)
en mi nombre, es a mí a quien acoge” (Mc 9, 37)

Cierto día se acercaron a Jesús un grupo de educadores, todos ellos con una larga y dilatada experiencia en el campo de la docencia, y le preguntaron:

-Maestro, ¿quién es el más importante para Ti?

El Señor, guardó silencio durante unos segundos, lo que provocó que el grupo empezara a enseñar “sus credenciales”: currículos, masteres, cursos en el extranjero, premios conseguidos, referencias de los mejores centros del país, hasta incluso alguno se atrevió a sumar, calculadora en mano, los créditos obtenidos…

Cuando la avalancha de papeles había llegado a su fin, el Señor esbozando una leve sonrisa les dijo:

El que acoge al más indeseable de los que os he enviado…El que sonríe al más desagradable del grupo…
El que “pierde” su tiempo con el que todos saben que no se va a conseguir nada…
El que concede una, dos, diez, cincuenta oportunidades al que no se las merece…
El que habla bien del que todos hablan barbaridades…
El que perdona al que ya es la quinta vez que la prepara…
El que escucha atentamente al que parece un repetidor de tonterías…
El que se preocupa por el que apenas pisa por las reuniones…
El que reconoce abiertamente su error ante el más “listillo” del grupo…
El que confía en el que ya, hace tiempo, nadie “da un duro” por él…

Ése es el más importante, el único que obtendrá la licenciatura que yo imparto, licenciado en Humildad y en Humanidad, ah y ése, sólo ése, obtendrá el título Honoris Causa expedido por el Reino de los Cielos…

José María Escudero
mardepri@hotmail.com