CARTA DE UNA ALUMNA

“Lo importante no es tanto la materia que se da,cuanto el encuentro con los seres humanos a los que se les ve despertar poco a poco” (M. Barlow)

Me gustas cuando me llamas por mi nombre y me tuteas y me saludas con una sonrisa de oreja a oreja cada vez que te cruzas conmigo por los pasillos, e incluso a veces, cuando en el patio me llamas por mi “nombre de guerra” (el que cariñosamente me han puesto mis compañeros) me haces sentir muy cercana a tiNo me gustas cuando tienes que hacer uso de la lista para llamarme o cuando te diriges a mí diciendo eso de “señorita…,” ¿sabes? me siento muy mal, como si entre tu y yo surgiera un muro de incomprensión imposible de franquear

Me gustas cuando das la materia de esa forma tan apasionada, repitiendo una y otra vez lo que no hemos entendido, sin importarte en absoluto que avancemos muy poquito, con tal de que todos nos llevemos algo enriquecedor para nuestras vidas… y me gusta un montón cuando te pasas media clase escuchándonos, sin pestañear, como si nuestras observaciones pudieran cambiar el rumbo del mundo
No me gustas cuando te pones a mirar continuamente el reloj y el calendario, como si acabar o no acabar el temario fuese cuestión de vida o muerte, ni me gustas cuando atiendes a nuestras intervenciones con un mal gesto y sin apenas mirarnos a la cara

Me gustas cuando te enfadas porque no hemos hecho las cosas bien y nos “echas una bronca del mil,” y me gustas cuando nos felicitas porque hemos trabajado “como Dios manda” y te sientes radiante, orgulloso de tener “ese pedazo de alumnos”
No me gustas cuando te subes “a la tarima” y sueltas kilos y más kilos de palabras, sin sentir la más mínima alegría o el más mínimo enfado por nuestro trabajo

Me gustas cuando se te “olvida” que no te toca el recreo y dejas abandonado el café mañanero por nuestra compañía, y me gustas mucho, muchísimo, cuando te preocupas por nuestras vidas, por nuestros fracasos, por nuestros sueños, sin importarte en absoluto que eso no entra en la materia
No me gustas cuando haces las cosas “porque te toca” o porque es tu obligación… ni me gustas cuando tienes esos cambios de ánimo, que varían según estén cerca o lejos las vacaciones o el fin de semana, como si la nómina a fin de mes fuese tu única satisfacción

Por todo esto y porque para mí eres una persona importante, te pido un último favor: quiérenos, considéranos cercanos, confía en nosotros, haznos partícipes de tu vida. A lo mejor tú no lo crees necesario, mas para nosotros es muy importante… aunque esto desgraciadamente no entre dentro de los objetivos anuales de tu asignatura…

José María Escudero Fernández
(mardepri@terra.es)