España es el primer país de Europa en derroche de agua...

Hay algunos datos que nos pueden hacer pensar: un grifo abierto puede perder entre 12 y 15 litros por minuto. Un grifo goteando un día entero derrocha unos 50 litros, y si la cisterna del baño no cierra correctamente, esta cifra asciende a 250 litros por día.

El lavarnos los dientes con el grifo abierto supone una pérdida de 20 litros, mientras que si mojas el cepillo y luego te enjuagas, reducirás ese gasto a sólo 2 litros.

Una de las formas más sencillas de ahorrar agua en el hogar son los aireadores de grifo. Se trata de un pequeño cabezal de fácil acomplamiento en duchas y griferías, cuya función es añadir aire al chorro de agua, generando así un ahorro del 50% en el consumo de agua.

El 30% del agua que entra en nuestra casa se va por el retrete, ya que cada vez que tiramos de la cadena la cisterna desaloja unos 10 litros de agua. Para reducir este gasto te recomendamos que introduzcas una botella de plástico llena de agua dentro de la cisterna. Esto supone un ahorro de muchos litros cada día. Hoy existen sanitarios donde el propio usuario puede determinar la cantidad de agua a expulsar en cada aplicación.