La otra Internet...

Las personas que no conocen mucho el mundo de la red cuando oyen hablar de ella, siempre destacan los aspectos negativos de la misma: despersonalización, falta de privacidad y de seguridad, acceso a contenidos de tipo violento o sexual, etc. etc. Parece como si la Internet fuese un baúl de malas cosas que unidas gracias a la electrónica, se introdujera en nuestras casas de una manera más que disimulada... ¿Pero esto es realmente así? ¿Realmente Internet es un medio tan peligroso?

En la actualidad la red se encuentra en un estado bastante primitivo con respecto al futuro que nos espera. Si comparamos el momento de Internet con las épocas históricas quizá nos encontremos en la "edad antigua" de esta tecnología. En un futuro más o menos cercano nos reiremos gustosos de los rudimentarios medios de los que hoy disponemos para comunicarnos.

Los cristianos tenemos que utilizar Internet pero con otras claves bien distintas al resto de los usuarios.


¿Cómo podemos entender las aplicaciones de la red a nuestra misión evangelizadora?


1. Internet es la Iglesia abierta las 24 horas; es una posibilidad de ser Evangelio predicado con imágenes, música y cientos de infinitas posibilidades . En la red no existen los horarios ni las distancias. Mantener siempre un vínculo abierto para quien quiera comunicarse; conocernos y conocer a Jesús, es una posibilidad que nunca antes se había dado en la Historia.
Desaprovechar esta posibilidad que nos ofrece la técnica es desaprovechar un inmensa oportunidad de evangelizar.


2. Internet, aliado de los más débiles de la sociedad. Cuando oigo hablar de Internet, no pienso en las grandes posibilidades económicas ni académicas ni informativas que ofrece. Mi propia formación cristiana me anima a descubrir las inmensas posibilidades de promoción cristiana, humana y social que podemos encontrar en la red. ¿Cuántos millones de enfermos que no pueden salir de sus casas o de los hospitales, pueden establecer nuevas vías de comunicación con otras personas de otras realidades? ¿Cuántas comunidades empobrecidas en los países del tercer mundo se pueden beneficiar de las experiencias de otros lugares y contrastar en tiempo real sus aciertos y errores?
Un mundo de posibilidades se abre también para el mundo rural donde los niños y los jóvenes podrán realizar sus estudios desde sus propios lugares de residencia.
¿Cuántas personas que viven en soledad encontrarán en la red a seres humanos dispuestos a compartir su tiempo y su realidad?


3. ¿Nos despersonalizará Internet?
Honestamente, creo que no.
No hay nada más impersonal, frío y distante como los medios de comunicación que tenemos en la actualidad.
¿Acaso no es el teléfono un instrumento de despersonalización donde una voz, carente de gestos y signos, nos hace contestar sin saber cómo le está sentando lo que hablamos a nuestro interlocutor? ¿Acaso el ser humano es sólo voz? Y no decimos que el teléfono sea despersonalizador...
¿Acaso las cartas no son despersonalizadoras? La fría letra carente de sentidos y sensaciones ¿no despersonaliza nuestra comunicación? ¿Acaso el ser humano es sólo letra?
Así podemos seguir con todos y cada uno de los medios de comunicación que poseemos. Todos tienen sus aciertos y limitaciones, pero he llegado a la conclusión que lo que de verdad nos despersonaliza es el no comunicarnos...
Internet tiene que ser un medio que provoque siempre el encuentro humano y humanizante.4.- Nuevos retos a la pastoral. La pastoral tiene ante si unos retos que en ningún otro momento ha tenido. Ya ni la palabra sola, ni la imagen en solitario, ni la foto en la pared dicen nada a las personas de nuestro tiempo. Incluir los "multimedia" en la pastoral será una de las tareas más importantes para transmitir el mensaje del Evangelio. Quedarnos estancados en este campo es nada más y nada menos que reducir a mínimos la proclamación del Evangelio.
Llamo "tecnología pastoral" a todos estos medios que son necesarios para llegar a las personas de nuestra época, tratando de ofrecer un lenguaje claro y fresco capaz de ser aprendido y vivido. Lógicamente no son los medios quienes evangelizan. El papel del evangelizador es imprescindible, pero bien es cierto que el evangelizador necesita de unos medios adecuados para que su mensaje sea convenientemente recibido para ser vivido...


©Mario Santana Bueno