Vida espiritual: Cuando Dios está en nuestra vida diaria


Nuestra vida espiritual no empieza cuando nosotros decidimos profundizar en la fe. Nuestro camino comienza con nuestro bautismo. El bautismo es, entre otras realidades, la posibilidad magnífica de crecer como hijos de Dios. Es el tomar conciencia de lo que significa seguir y amar al Señor. Al bautismo hay que añadir las experiencias de fe vividas de modo concreto en la familia, en las devociones populares y sacramentales, participar en algún grupo o movimiento eclesial, y la realidad tanto personal como ambiental que vive cada cristiano.

¿Qué ambientes influyen en nuestra vida espiritual?

1. Nuestra vida espiritual, hablando en general, nació a partir de nuestra familia, de las experiencias allá vividas: las devociones, imágenes, oraciones, etc, que veíamos en nuestras casas. Lo que hemos ido aprendiendo desde pequeños (tanto lo bueno como lo malo), nos irá influenciando grandemente en nuestra vida de adultos.

2. Los grupos de la Iglesia en las que hemos participado. La catequesis es un tiempo fundamental en la iniciación en la fe y en la oración. Para poder mantener el compromiso de evangelizar el mundo con todos los desafíos que presenta en los diferentes niveles: social, económico, profesional, político, etc. se necesita estar muy enraizados en el Señor Jesús, dejarnos invadir por los valores del Evangelio. Para poder ser fieles a los valores de la solidaridad, de compartir, del amor, de la preocupación por los demás; necesitamos estar en permanente contacto con el Señor, llevar una vida de oración.

¿Qué significa que una persona es "espiritual"?

Una persona "espiritual" es una persona que lleva una vida según el Espíritu, es decir, movidos por el Espíritu Santo, y por tanto es una persona que trata de vivir cada día en el plano personal y en lo social el plan de Dios, o lo que en el Evangelio se expresa como: el Reino de Dios.

No debemos confundir "espiritual" con "espiritualismo"

El espiritualismo es una desviación de la auténtica espiritualidad, y se refiere a quienes se refugian en la oración, no queriendo saber nada con este mundo. La referencia única y exclusiva es "su" Dios, un mundo "espiritual", donde se "escapan", y al que separan totalmente de este mundo y del compromiso con el hermano. El espiritualismo es buscar un refugio en algo (puede ser el silencio o la oración, y otros muchos aspectos), huyendo del compromiso que como cristianos nos viene desde Jesús y su Evangelio: "Vayan por todo el mundo y anuncien el Evangelio."

¿Cómo crece espiritualmente un cristiano?

El proceso de crecimiento espiritual de cada persona, de cada cristiano es propio en cada uno, y distinto al de otros. Hay unas líneas generales que son generales para todos, sin embargo, cada persona tiene su camino particular, que es distinto, y al que debe permanecer fiel. No existe la oración en abstracto, sino el orante en concreto y cada orante tiene sus condicionamientos, su educación, su experiencia, su modo de entrar en misterio de Dios, sus realidades particulares (personales, familiares, profesionales), su psicología. No hay unas leyes universales, para decir que todos tenemos que pasar por ellas y que si no las hemos experimentado nuestro camino no es el correcto. Lo que sí hay, son unos indicadores de que nuestro proceso va por buen camino y que vamos pasando de la inmadurez a la madurez.

Hay circunstancias que nos envuelven y que facilitan o dificultan nuestra vivencia de Dios: personas que apenas tienen tiempo para orar, que no tienen silencio ni exterior ni interior. Tenemos que ir aprendiendo a hacer comunión con todo para que todo nos ayude a orar y a tener intimidad con Dios. Los medios para la oración son muy importantes. Lo que nos ayude a orar es muy importante pero no son absolutos. Los medios que nos ayudan a tener oración deben irse transformando poco a poco.