LOS ESCRITOS DE SAN PABLO- 2

- Segunda carta a los Corintios:
Se escribió en el otoño del año 57 en Macedonia. Pablo escribió esta carta después de haber sabido por Tito de los efectos positivos que había tenido sobre los corintios su carta anterior. En los 13 capítulos de esta segunda carta (que algunos especialistas consideran que es el resultado de la unión de varios escritos, o que, en todo caso, no se habría conservado en su forma original), Pablo amonesta de nuevo a los que perturban la Iglesia y ponen en duda la autenticidad del ministerio del mismo Pablo. Se defiende enfrentándose con los falsos apóstoles y muestra su propio afecto desinteresado hacia los corintios con muchos detalles autobiográficos.
La carta está llena de una profunda afectividad y trata, además del ataque contra los perturbadores, quizás eran gnósticos y judaizantes (2 Cor 10-12), de la esperanza escatológica que sostiene a los apóstoles en sus tribulaciones (2 Cor 5) y la colecta para Jerusalén (2Cor 8-9).

- Carta a los Gálatas:
Se escribió en el año 56/57, quizás en Éfeso, esta carta de seis capítulos está dirigida a los cristianos de origen pagano de Galacia (Asia Menor), probablemente a los gálatas del norte, cristianos de origen pagano.
La carta comienza con una presentación que Pablo hace de sí mismo reivindicando el haber recibido el evangelio directamente de Cristo. El apóstol apela a la polémica con Pedro en Antioquía y sostiene (como en la carta a los Romanos) la justificación por la fe y no por las obras de la ley, a la cual atribuye la función de "conducir" a Cristo. La adopción de hijos de Dios es fruto del Espíritu, dado por Cristo, que hace del creyente una creatura nueva.

- Carta a los Efesios:
No es una carta auténtica de Pablo.
Tampoco es destinada a los cristianos de Éfeso (efesios) sino destinada a varias comunidades. Fue escrita en Éfeso alrededor del año 80 y presenta muchos contactos con la carta a los Colosenses. Tiene seis capítulos y se puede dividir en dos partes: la primera (Ef 1-3) habla sobre todo de la Iglesia: Cristo es la cabeza de la Iglesia que une a los cercanos y a los lejanos en un solo cuerpo. La segunda (Ef 4-6) anima a los bautizados a unirse en la fe, revestirse del hombre nuevo y se imitadores de Dios. Tales actitudes deben estar presentes en todos los aspectos de la vida familiar. La carta acaba con la exhortación a armarse para el combate espiritual contra las potencias del mal.

- Carta a los Filipenses:
Es una carta auténtica de Pablo.
Se escribió en Roma, o, más probablemente, en Éfeso hacia el año 61/62. Tiene cuatro capítulos. Después de haber manifestado su afecto hacia los filipenses y su alegría aun estando en prisión. Pablo exalta la unión con Cristo y presenta el famoso himno (Flp 2,6-11) de origen prepaulino, que afirma al mismo tiempo la naturaleza divina de Cristo.
La segunda parte de la carta, después de una exhortación a guardarse de los judaizantes y a ser imitadores del Apóstol, vuelve a expresiones de afecto y gratitud hacia los filipenses.