La conversión que nos pide Jesús.

Muchas veces hablamos de la "conversión", pero ¿Qué es realmente eso de la "conversión"?

¿Qué dice el Nuevo Testamento sobre ella?

Juan Bautista es el último profeta que anuncia la necesidad de conversión: Mt 3,2

Para Juan Bautista cuando llegue el reino de Dios nadie podrá ignorarlo, de nada servirá pertenecer a la raza de Abraham: Mt 3,9. Todos los hombres deben considerarse pecadores y producir frutos dignos de arrepentimiento: Mt 3,8, adoptar un comportamiento nuevo apropiado a su estado: Lc 3,10-14 . Como signo de esta conversión Juan da un bautismo de agua, que debe preparar a los penitentes para el bautismo de fuego y de Espíritu Santo que dará el Mesías: Mt 3,11

Jesús no se contenta con anunciar la cercanía del reino de Dios. Comienza por realizarla con poder: con Él se inaugura el reino. Jesús también llama a la conversión: Mc 1,15 y Mt 4,17. Si ha venido ha sido para llamar a los pecadores a la conversión: Lc 5,32

Cuando una persona se vuelve consciente de sus pecados puede volverse a Dios y Jesús le acoge para que a esa persona llegue el reino de Dios.

Pero el mensaje de conversión tropieza con muchas dificultades:

* el apego a las riquezas: Mc 10,12-25
* la soberbia seguridad de los fariseos: Lc 18,9

Al pueblo de Israel se le ha endurecido el corazón para reconocer la llegada del reino en Jesús : Mt 13,15 Is 6,10

Si los oyentes de Jesús no cambian de conducta, perecerán: Lc 13, 1-5 a semejanza de la higuera estéril: Lc 13,6-9

Cuando Jesús llama a la conversión, no hace alusiones a las distintas celebraciones penitenciales que tenían en aquel tiempo. Hasta desconfía de los signos demasiados vistosos: Mt 6, 16 ss. Lo que cuenta es la conversión del corazón que hace que uno vuelva a ser como un niño pequeño: Mt 18,3 Luego , el esfuerzo continuo por buscar "el reino de Dios y su justicia": Mt 6,33, es decir, por regular la propia vida según la nueva ley.

El acto mismo de la conversión se expresa como una auténtica transformación moral: Lc 18,13. La conversión es una gracia preparada siempre por la iniciativa divina: Lc 15,4 ss Lc 15,8

La respuesta a la llamada de la conversión por parte del ser humano queda reflejada en la parábola del hijo pródigo donde se pone de relieve la misericordia del Padre: Lc 15,11-32. Lc 15, 7.10

Jesús manifiesta una actitud acogedora con los pecadores que escandaliza a los fariseos: Mt 9,10-13 Lc 15,2 pero provoca conversiones. El evangelio de Lucas nos habla de algunas vueltas a Dios: Lc 7,36-50 y Lc 19,5-9

La conversión que predica Jesús va encaminado a dos sectores concretos:

* a los judíos: se tienen que volver a Jesús y reconocer en Él al Mesías y recibir el bautismo y el don del Espíritu Santo: Hech 2,38 Hech 3,19 Hech 9,35 . Pero los judíos se oponen una y otra vez. Hech 28,24-27 Rom 2,4 Rom 11,1-5. Jesús les pide un arrepentimiento moral.

* a los paganos, a los gentiles: donde el Evangelio halla más acogida que en el mismo pueblo de Israel. Hech 11,18 . La conversión se anuncia con éxito en varios lugares paganos: Hech 11,21 Hech 15, 3.19 Hech 26,18.20. La conversión de ellos no será solamente el arrepentimiento moral y el abandono de los ídolos para volverse al Dios vivo Hech 14,15 Hech 26,18 1 Tes 1,9. Ambos, judíos y paganos volverán a Cristo: 1 Ped 2,25.