LOS IMPUESTOS AL CÉSAR

¿Por qué parece que Jesús justifica el pago de impuestos al César?
El diálogo de Jesús sobre este tema se encuentra en los tres evangelios sinópticos: Mt 22,15-22 Mc 12,13-17 Lc 20, 21-26 El sentido parece ser el mismo en los tres evangelios. Hay algo que hay que dejar claro: Jesús no está justificando el pago del tributo al César.

Jesús en este texto no cede ante una autoridad. Veamos qué postura tomó Jesús frente a la autoridad.

De los tres textos vamos a tomar el de Mateo. Jesús es presentado como Maestro de justicia, en la línea de las primeras palabras que pronuncia en este evangelio: "Conviene que se cumpla toda justicia" (Mt 3,15). Si Jesús es el que ha venido para que se cumpla y para enseñar a cumplir la justicia del reino, está claro que sus palabras y sus acciones van a entrar en conflicto con las palabras y acciones de los que no quieren ver realizada la justicia del reino. En los evangelios estas personas tienen nombres muy claros. En el capítulo 22 de Mateo se trata de los jefes de los sacerdotes y de los ancianos del pueblo (Mt 22,1). Esto es, dos grupos poderosos, que tienen en sus manos , y al mismo tiempo, el poder religioso (jefes de los sacerdotes), el económico (los ancianos eran ricos comerciantes y terratenientes), el político y el judicial, pues son miembros del Sanedrín, el tribunal supremo de aquel tiempo.

Además de estos dos grupos, en el capítulo 22 de Mateo Jesús se enfrenta también con los fariseos y con los partidarios de Herodes. Son estos los que tratan de "ver cómo le podían cazar (a Jesús) en alguna palabra." (Mt 22,15) en la escena que nos ocupa. Los fariseos son gente astuta que no quieren exponerse directamente- Por eso envían a algunos de sus discípulos para que, junto con algunos herodianos, le pregunten a Jesús si es justo o no pagar el tributo al César. Eran dos grupos con opiniones diferentes sobre el tema. Los partidarios de Herodes estaban a favor de la dominación romana -representada por el pago de impuesto-. Mientras que los fariseos, en teoría, estaban en contra.

El impuesto era la mayor señal de dominación. Se trataba de un modo eficaz de mantener a un pueblo políticamente dominado (sin libertad) y políticamente explotado (sin acceso a los bienes de la vida).

Jesús responde en dos momentos:
En primer lugar pone al descubierto la hipocresía de sus adversarios: Mc 12,15a
En segundo lugar pide que le muestren una moneda del tributo Mt 22,19. Ellos tienen una de esas monedas. Esto supone que están comprometidos con la dominación. Caen en la trampa al responder que la moneda pertenece al emperador (Mt 22,21). Un judío piadoso habría sentido horror ante la moneda, ya que en ella estaban acuñados el rostro del emperador y sus títulos divinos. La imagen del emperador en la moneda violaba el primer mandamiento de la Biblia: Ex 20,4 También iba en contra de lo que se dice en Dt 6,4 Lo más irónico del caso es que los adversarios de Jesús llevaban consigo una de esas monedas...

Jesús no aprueba la dominación del pueblo por parte del emperador y por eso pide que "devuelvan al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios" (Mt 22,21). Los adversarios de Jesús le habían preguntado si era justo pagar. Jesús, el Maestro de Justicia, responde que hay que devolver (el verbo devolver traduce mejor el sentido que el verbo dar, que aparece en las traducciones castellanas) a cada uno lo que le pertenece. Los fariseos y los herodianos no eran partidarios de Dios sino del emperador. Para ser fieles a Dios tienen que ser fieles al pueblo.
Jesús ni justificó ni aprobó el pago del impuesto al César; y tampoco se acobardó ante las autoridades. Todo lo contrario: desenmascaró a aquellos que eran partidarios de la opresión.