Ha fallecido D. Pedro Laín Entralgo (junio 2001), considerado como uno de los grandes sabios de este siglo.

De entre sus muchas y serias obras escojo para dejar en su recuerdo el último párrafo de su libro "Cuerpo y alma" (Ed. Espasa Universidad.Madrid, 1991. 299 pp). Dice así:

“Debo terminar volviendo a lo más hondo de mí mismo. Desde el centro de mi vida me sitúo mentalmente ante el hecho inexorable de mi muerte. Cuentan que San Alberto magno, un santo de la cristianísima Edad Media, no del secularizado y desgarrado tiempo actual, solía preguntarse en su vejez: "Numquid durabo?" ("¿Es que voy a perdurar?") Pienso que ese hombre se preguntaba tanto por la perduración de sus creencias y sus hábitos hasta su muerte como por la perduración de su existencia más allá de esta vida.
Así, al menos, entiendo yo su pregunta, así me la hago a mí mismo y así, como decía el cardenal Newman, mis creencias pueden soportar mis dudas. Y si mi muerte, como hondamente deseo, me permite hacer de ella un acto personal, si no es la súbita consecuencia de un accidente fortuito, al sentirla llegar diré en mi intimidad: "Señor, esta es mi vida. Mírala según tu misericordia.”

Gracias D. Pedro por su trabajo, por su dignidad, por su fe.

(Mario Santana Bueno)