He aquí al mundo ante ti, joven,
¿y qué le falta para que tú comprendas?
Simplemente , falta que tú te admires.
Para hacer el mundo más maravilloso, más habitable,
sólo falta transformar los ojos que lo contemplan.

No es el universo el que se esconde,
ahí está: siempre ahí.
Silencioso, mudo,
no es el universo el que se escapa y se desnuda:
es a ti a quien se le escapa el universo.”

(Jean Guitton).