A veces, y el sueño es triste,
en mis deseos existe
lejanamente un país
donde ser feliz consiste
solamente en ser feliz.

Se vive como se nace,
sin querer y sin saber.

En esa ilusión de ser,
el tiempo muere y renace
sin que se sienta correr.

El sentir y el desear
no existen en esa tierra.

Y no es el amor amar
en el país donde yerra
mi lejano divagar.

Ni se sueña ni se vive:
es una infancia sin fin.

Y parece que revive
ese imposible jardín
que con suavidad recibe.

(Fernando Pessoa)