- Saber dónde está la felicidad y buscarla donde no está.

- Haber dejado y estar dejando a cada instante con gran trabajo lo que mucho cuesta y no querer dejar por nada lo que nada vale y que sin esfuerzo podría dejarse.

- Vivir naturalmente -obrar naturalmente- guiarse por criterios puramente naturales, siendo así que nuestra vida toda de cristianos debe estar basada en lo sobrenatural.

- Temer espantosamente a los que nada pueden hacernos y no importarnos nada de Aquel que es Omnipotente.

- A Aquel sólo no amar que nos ama conociendo lo que somos y amar a aquellos que no nos aman y que si nos conocieran como nos conoce Él, nos odiarían.

- No hablar nunca de aquello que nos interesa y hablar continuamente de todo lo que no nos interesa.

- Querer estar bien con los hombres y con Dios al mismo tiempo.