“Los que confían en el Señor comprenderán la verdad, y los fieles permanecerán a su lado con amor, pues Dios es bueno y favorece a sus elegidos.
Los malos tendrán el castigo que merecen sus malos pensamientos, porque despreciaron a los buenos y se apartaron del Señor.
¡Desdichados los que desprecian la sabiduría y la instrucción; vana es su esperanza, inútiles sus esfuerzos y sin valor sus obras!”

(De la Biblia: Sab 3, 9-11 (libro de la Sabiduría, capítulo tres, versículos del nueve al once)