EL VACÍO Y LA SOLEDAD

¿Qué sucede con el vacío y la soledad cuando son resultados de las experiencias?

Cuando intentas resolver situaciones, que son algo difíciles, y un día tras otro, y un mes tras otro, sigues y sigues, en el compás de espera te llegas a desesperar.
Comienzas con la inquietud que te supone el ver todo lo que estás haciendo sin comprender, el porqué las cosas no salen adelante, y empiezas por decirlo de alguna manera, el baile de emociones.
De la inquietud pasas al nerviosismo, el estómago parece que se ha convertido en un nido de mariposas que revolotean a su antojo, sin intención de marcharse.
Del nerviosismo pasas a la ansiedad, el pecho parece un volcán a punto de explotar y con su lava parece llevarse todo a su paso a merced de la angustia, que se apodera por momentos de tu mente, representando una y otra vez, todas las situaciones límites que pueden suceder de un momento a otro.

Y poco a poco las emociones se van juntando, y la cosa se complica, y se pone un poquito peligrosa para la salud mental, física, y no digamos la espiritual, que parece que carece de valor en este momento, en que por etapas vas pasando de sentirte un ser digno, a irte sintiendo una pulga.

A todas estas, el apetito va bajando, el sueño se hace esporádico, tu cara parece un mapa con ojeras, algo de palidez, ojos cansados, la energía física esta bajo mínimos, y lentamente empiezas a parecerte a la prima lejana de un vampiro...

Cuando analizas todo lo que esta pasando en tu vida, te vas dando cuenta de que todo esto viene del vacío y la soledad que producen ciertas experiencias, que no parecen encontrar salida, y que a pesar de encontrarte hundido estos son momentos importantes en nuestra vida para plantar semillas de progreso, semillas de superación, semillas de fortaleza para dejar atrás todo aquello que te ataba, semillas de libertad, para aprender a conocerte a ti mismo un poquito mas.

A pesar de sentirte vacío sin nada a lo que agarrarte, es un buen momento para quitar las malas hierbas de nuestra vida y plantar semillas que sí dan vida, con lo cual la soledad que acompaña el vacío es necesaria, porque es una soledad constructiva, una soledad creativa que te “obliga” a descubrir quien hay detrás de esa persona que en mucho de los casos es una desconocida para ti, y que cada mañana te acompaña, intentando de cuando en cuando llamar tu atención, sin resultado alguno.

He pasado muchos vacíos en mi existencia, pero reconozco que los primeros, fueron los mas decisivos de mi vida, la base firme y sólida de mi casa, y si la base no es fuerte la casa terminará por caerse, por eso los cimientos hay que ponerlos de buena calidad, para que resistan.

Cuando tuve ese primer contacto de descubrir quién soy, tuve la sensación de haber estado de viaje y de llegar por fin a casa, y como dicen en las películas fue el comienzo de una gran amistad, por primera vez empecé a sentirme bien en mi propia compañía, cosa que me costaba muchísimo.

Luego suceden más vacíos y más soledad en nuestra vida, pero ya son amigos del camino, que sólo quieren hacerte ver en qué punto de tu vida estás, cómo te sientes, a dónde vas y qué quieres conseguir en la vida.

Una de las cosas que te ayuda en los momentos de vacío y soledad, es la fe, sin fe no hay rumbo, sin fe no hay camino, sin fe no hay luz que ilumine el próximo paso a dar, y la fe en mi vida me conduce a Jesús, su vida sigue y seguirá como un ejemplo vivo para seguir caminando; todo lo que suceda después será lo mejor de nuestra vida.

(c)2009 Rosa Díaz Santiago