HOY…

Hoy he vuelto a respirar el aire de Dios, hoy he vuelto a conectar con mi interior, después de estar unos días apática, triste, y algo enfadada.

Todo porque tenía unas ideas, ilusiones y expectativas, que se me fueron abajo, y sin saber a quien reclamar, todo mi ser se entristeció creyendo que ya no era capaz de acabar algo que comencé con mucha ilusión.

Después de meditar, reflexionar, y discurrir sobre lo que me ocurría, me di cuenta de que el miedo se apodero de mí, y nuevamente pretendía destruir todo en lo que yo creía. Se escondió detrás de la ilusión, detrás de la fe y detrás del alma, con lo cual parecía que tenía todo el terreno ganado quizás para intentar encontrar en la decepción motivo suficiente e impedir que siguiera creciendo.

Pero hoy he vuelto a respirar el aire de Dios, el aire de la esperanza, de la continuidad, de la lucha, de la felicidad, esa felicidad que te empapa y te envuelve de forma especial, tal es así que consigues ver el mundo de color de rosa, a pesar de los pesares.

He necesitado parar y recapacitar en mi vida, y llegué a la feliz conclusión, de que en las trincheras no se gana la vida, hay que lanzarse a la batalla, pero con la dulce convicción de que vas a ganar, porque Dios está de tu parte, y solo quiere tu felicidad.

Cuando llegas a esa conclusión, lo demás carece de sentido, y lo único que importa es atravesar las dificultades, sabiendo que, como decía Santa Teresa:

“…Y esto, también pasará ”.

Gracias

(c)2009 Rosa Díaz Santiago