Texto:

“Hijo mío, respétate a ti mismo con modestia y cuídate como es debido. Al que a sí mismo se condena ¿quién lo declarará inocente? Y al que a sí mismo se deshonra, ¿quién lo respetará?”

(Eclesiástico 10, 28-29)


Respetarse y cuidarse es algo que hoy es más necesario que nunca. En un ambiente donde la dignidad humana apenas es tenida en cuenta, donde las relaciones humanas se quedan en meras relaciones; donde la superficialidad hace estragos… Es necesario que te valores con humildad y sencillez.

Eres capaz de conseguir infinitas posibilidades que están al borde del camino de tu vida. Hay muchos aspectos en tu vida que están aún por descubrir. Si te valoras y respetas podrás ver inmensos mundos que en tu vida están aún por descubrir.

Si te respetas podrás respetar a los demás.

Tómate en serio lo que deseas y quieres de la vida y de tus relaciones con los demás. Haz un parón frecuente en el ajetreo diario y pregúntate qué personas y situaciones te llenan de verdad. Dedica tiempo a estar contigo, aunque sólo sean unos breves minutos cada día…

Vivir con dignidad es más difícil que vivir indignamente…


La tarea de la semana:

* ¿Qué es respetarte a ti mismo en tu situación concreta?

* Haz una lista de situaciones en las que necesitas mejorar el respeto que te debes a ti mismo (hacerte respetar por los demás; fomentar la dignidad propia y la de los otros…).

* Esta semana intenta hacer algo que te deje a gusto contigo mismo: superar alguna pequeña situación que te angustie…

Quiera Dios que esta tarea que comienzas esta semana la vivas cada día el resto de tu existencia.

©2003 Mario Santana Bueno.