Texto:

"No busco la aprobación de los hombres, sino la aprobación de Dios. No pretendo quedar bien con los hombres. ¡Si pretendiera quedar bien con los hombres, ya no sería siervo de Cristo!"
(Gálatas 1,10)


Cuántas cosas no decimos por miedo al qué dirán. Cuántas acciones nos gustaría realizar, pero no queremos quedar en evidencia y optamos por mantenernos en un segundo lugar, ambicionando un día un ataque de valentía que nos lleve a decir y hacer lo que realmente queremos.

En numerosas ocasiones no somos transparentes porque tenemos miedo a que los demás nos vean tal cual somos, con nuestros interrogantes y miedos internos, con nuestras fragilidades y miserias. Llevados de nuestros miedos interiores tampoco dejamos que salgan a flote nuestros aciertos y cualidades; de esta manera los carismas que Dios nos ha dado se van muriendo sin ser estrenados en beneficio de los demás.

Sólo puede ser uno mismo quien se conoce en verdad. Conocerse es saberse. Saberse es explicar el por qué de tantas y tantas reacciones que aparecen en nuestra vida de una manera casi automática y que nos deja desconcertados y dolidos. ¿Por qué he reaccionado así…?

Ser uno mismo no es fácil. Para muchos es preferible ser del montón, de la masa, no tener ni pensamiento ni opinión propias y asumir las que estén de moda para no quedar en evidencia. Sólo puede ser uno mismo quien es capaz de arriesgarse.

Me da la impresión de que muchas personas morirán sin haber sido ellos mismos…


La tarea de la semana:

* Descubre las situaciones y las personas con las que más te cuestan ser tú mismo.
¿ Por qué crees que sucede esto?

* Describe situaciones y personas con las cuales puedes ser realmente tú mismo.
¿Cuál es la diferencia entre estas personas y situaciones y las anteriores?

Quiera Dios que esta tarea que comienzas esta semana la vivas cada día el resto de tu existencia.

©2003 Mario Santana Bueno.