Texto:

" Cuando reflexioné sobre todo esto, comprendí que la inmortalidad consiste en tener parentesco con la sabiduría, y que su amistad produce un gran gozo."
(Sabiduría 8, 17-18)

Tener sabiduría no es saber cosas, conceptos, ni tan siquiera es ser muy inteligente. Sabio es aquel que sabe vivir.

Una persona que sabe vivir aprende cada momento, cada instante, el difícil arte de vivir y de ser feliz.

El que está siempre quejándose de su mala suerte, de su soledad o del daño que le han producido los demás, todavía no ha comenzado a ser sabio. Vivir todo esto pero colocando cada cosa en su sitio: lo que es del corazón en el corazón, lo que es de la mente se colocará en ella, y los sentimientos en su sitio...

Lograr esto es la tarea de la vida entera.


La tarea de esta semana:

1. ¿Te crees una persona sabia? ¿Eres proporcionalmente feliz?
2. ¿Qué aspectos de tu vida te desequilibran interiormente?
3. Intenta superar desde la cabeza y el corazón una situación que te esté costando mucho, tanto emocional como espiritualmente.

© 2003. Mario Santana Bueno.