Tema de reflexión:

Muchas cosas buenas de la vida se pierden por las prisas…

Las personas se han contagiado de la rapidez de las máquinas, quieren todo rápido, automáticamente bien realizado… Pero las personas no somos máquinas, necesitamos de tiempo, de paradas constantes en nuestra vida para revisarnos y seguir adelante.

Las prisas nos ahogan y no nos dejan tiempo para saborear la vida. El tiempo hay que beberlo como el buen vino: despacio. Lo que nos hace más personas es la serenidad interior que viene del contemplar un bonito paisaje, una obra de arte, la lectura de un buen libro o un poema escrito con el alma…

Para ser uno mismo no hay que tener prisas…

La tarea para esta semana:

* Identifica tus prisas. ¿Por qué tienes prisas en algunos temas de tu vida?
* Trata de dejar poco a poco (sin prisas), dejar de tener prisas ante determinados asuntos de tu vida.
* Realiza todos los días un acto de serenidad ante algo que siempre te aceleraba.

Ojalá que esta tarea que comienzas esta semana lo vivas cada día el resto de tu existencia.

©2003 Mario Santana Bueno.