Texto:

"No pienses jamás en vengarte haciéndole al otro lo mismo que él te hizo."
(Proverbios 24,29)

En un mundo donde las relaciones humanas se vuelven tan frágiles y complejas, podemos y nos pueden herir con mucha facilidad. Unas veces por inmadurez, y otras por maldad, convertimos la comunicación en una auténtica batalla para lograr ganar sobre los demás.

La venganza nunca es conveniente para solucionar el dolor que nos han provocado. Las ansias de venganza empiezan pero pueden que no terminen nunca, haciendo una espiral de dolor, rabia y pena. No hay que aprobar al que obra el mal; pero el remedio no es, ni mucho menos, hacer lo mismo que él nos hizo. El mal no se vence haciendo más mal. La única manera de vencer la maldad es no dejando que nos haga malos a nosotros. Sólo el resistir al mal es la manera más importante de cambiar al malvado y a nosotros mismos en nuestras ansias de revancha.

Vence al mal con el bien.


Tarea de la semana:

1. ¿Has tenido situaciones donde has deseado vengarte? ¿Por qué?
2. Escribe en una hoja de papel posibles soluciones ante el tema que te hace sufrir sin llegar a la venganza.
3. Intenta acercarte amigablemente a aquellos que te han hecho sufrir.

© 2003. Mario Santana Bueno