Texto:

"No te dejes llevar de tus pasiones; domina tus deseos.”
(Eclesiástico 18, 30)

Una de las grandes tragedias del ser humano es que de una manera relativamente fácil puede conducir un coche, un avión, un barco… miles de toneladas son movidas por el leve impulso del timón de un hombre… pero ¡cuanta dificultad nos produce el dominarnos a nosotros mismos!

Nos dejamos llevar por las ideas, las pasiones, las cobardías y el desánimo con una facilidad pasmosa. Tenemos alientos para el desánimo y desánimos para el aliento…

Alcanzar el dominio es siempre un proceso duro y difícil. Tiene mucho que ver con las ganas que tenemos de vivir. Cuanto más desee una persona vivir de verdad, tanto más se esforzará en lograr lo que quiere.

Estamos en un mundo donde muchas personas hacen cosas llevadas por sus deseos y pasiones, pero muy pocos por la razón, la cordura y el sentido común. Nosotros también nos dejamos llevar por esta locura y contestamos con nuestro comportamiento a la sinrazón que ellos poseen…

Aprender a dominarnos en nuestros deseos y afanes es un reto que siempre estará invitándonos a ser felices. Dominarnos es sabernos que nosotros somos los únicos, junto con Dios, capaces de conducir nuestra vida hasta donde queremos que esté…


La tarea de la semana:

* Haz una lista con las tres situaciones que te dominan…
* Durante esta semana elige una de las tres y trata con serenidad de ir dominándola. No te desesperes si no lo consigues del todo.
* Si no sabes cómo dominar las situaciones que te hacen sufrir, busca ayuda exterior.

Ojalá que esta tarea que comienzas esta semana la vivas cada día el resto de tu existencia.

©2003 Mario Santana Bueno.