Texto:

El Señor sabe librar de la prueba a quienes viven entregados a Él.
(2 Pedro 2,9)

Todos los seres humanos tenemos que sortear muchas pruebas de todo tipo en la vida diaria. Algunos se hunden por la sola presencia de las dificultades. Otros no son capaces de ponerse a luchar para superarlas.

Ante las pruebas muchos se sienten abandonados por Dios y por los demás. Se olvidan que cada prueba tiene siempre una respuesta personal e individual donde nadie puede interferir. Dios y los demás te podemos apoyar y orientar, pero los pasos para lograr la superación de las dificultades sólo tú puedes darlos. Nadie puede caminar en tu lugar.

Si cada persona dedicara tanto tiempo a luchar como dedica a quejarse de los demás y a devalorizarse a sí mismo, de seguro podría lograr las cimas más altas de la autoestima y de la madurez personal.


La tarea de la semana:

1. ¿Cuáles son las pruebas más duras que has tenido en los últimos meses?
2. Emprende dos acciones para superar la prueba que te acosa en la actualidad.
3. Busca ayuda de personas que te puedan orientar.

© 2003 Mario Santana Bueno