Tema de reflexión:

A los cristianos se nos ha hablado y enseñado mucho sobre la necesidad del perdón y es verdad y es bueno perdonar. Pero el perdón más efectivo es el que nos damos a nosotros mismos reconociendo nuestros errores y fragilidades. No es el estar orgulloso de lo malo que hemos hecho o de los muchos fallos cometidos… es reconocer que, a pesar de nuestra buena voluntad, en numerosas ocasiones nos equivocamos y tenemos derecho a perdonar nuestra frágil humanidad.

Muchos perdones que damos a los demás casi a diario, no tienen la suficiente fuerza porque no vienen de un corazón que ha experimentado el gozo de ser perdonado y reconciliado interiormente.

Sólo quien ha saboreado el gusto del autoperdón es capaz de perdonar.

De nada vale que te tortures por tu pasado. De nada sirve que una y otra vez acudan a tu mente los pedazos rotos del recuerdo. El autoperdón es capaz de desinfectar nuestras tormentas internas y destrozar las más pesadas cargas de dolor.


La Tarea para esta Semana:

* Voy a intentar hacer un inventario de las cosas que no me he perdonado en mi vida.
* Voy a elegir la que más dolor me provoque y me voy a perdonar el error de antaño.
* Ejercitaré una y otra vez este método de recordar para perdonarme hasta que desaparezcan mis tormentas interiores.

Ojalá que esta tarea que comienzas esta semana lo vivas cada día el resto de tu existencia.

© 2002 Mario Santana Bueno.