"¡Quiero morirme!" es una desgarradora frase que he escuchado muchas veces de personas desesperadas por los graves problemas que la vida nos ofrece. Yo hoy te propongo otra frase mejor: "¡Quiero vivir feliz!"

Siempre me llamó la atención cómo la desesperación puede destruir nuestros mejores anhelos de felicidad. Aparecen las dificultades en la vida y muchas personas ven como una salida, como patética solución, la muerte.
Probablemente tú que lees estas líneas te hayas sentido así, destrozado por los problemas del pasado, del presente y del futuro. Puede que incluso hayas querido hacer de la muerte tu aliada. Desearse la muerte es como aquello de "muerto el perro se acabó la rabia..." Pero esto no es así. Morirás cuando te llegue la hora, pero mientras vivas sé aliado y amigo de la vida.

Cuando he tenido y tengo problemas graves siempre me he dicho a mí mismo: no dejes que los problemas te destruyan la vida. Destruye con tu vida los problemas. Pienso que si las personas tuviesen esto más en cuenta el mundo sería mejor y los seres humanos también.
Sé aliado de la vida no su enemigo. Destruye con tu vida los problemas que se te presentan y te quieren destruir.

Puede ser que tú que ahora lees esto, estés pasando por el momento más duro, cruel e inhumano de tu vida. Nunca te habías sentido tan solo, tan abandonado, tan falto de fuerzas y de ilusiones. Jamás habías tenido tan poco confianza en ti mismo... No te desesperes. Todo pasará y pasará bien. Sé aliado de la vida no su contrincante.

©2006 Mario Santana Bueno.