Nuestra mente se alimenta de los pensamientos que le damos. Muchos de los sufrimientos que tenemos en nuestra vida diaria se originan en nuestro interior, no son reales, lo único real es la angustia y el sufrimiento que nos hace sentir.

Normalmente nos sentimos decaídos cuando algo ha sucedido. Luego, lo que ha sucedido nos parece inaceptable o intolerable y esto nos hace sufrir.
¿Cómo podemos evitar que las cosas que nos sucedan nos hundan la vida?

1. Tener los pies en el suelo. Muchas de las cosas que nos suceden no dependen solamente de nosotros y están más allá de nuestro control. Torturarse con pensamientos no va a solucionar el problema. Muchas personas que se deprimen con facilidad ven su estado de ánimo por los suelos porque interpretan lo que les ocurre como una situación intolerable. No sirve de nada lamentarnos por situaciones de la vida que no podemos cambiar.
Muchas de las situaciones que nos hacen sufrir se dan en las relaciones con los otros. Podemos mejorar nuestras relaciones con los otros siempre que demostremos sensibilidad. Si tú quieres ser tratado bien por los demás, tú también deberás dar algo a cambio.
2. Ver las cosas como son y no como las imaginamos. Cuando nos sentimos decaídos tendemos a valorar equivocadamente lo que nos pasa, en esos momentos pensamos que lo malo que nos sucede son cosas que no podemos superar y, que, además no van a cambiar. Normalmente cuando tenemos un problema grave en la vida creemos que no vamos a salir de él y que nunca más seremos felices.
3. Entrénate para mantener el control ante los problemas. Cuando no encontramos salida a los problemas creemos que las cosas no se van a solucionar nunca y empezamos a tener pensamientos negativos. Es fundamental que en esos momentos nos esforcemos por mantener el control sobre nosotros mismos y sobre las circunstancias. Que los problemas no nos hagan perder el estar a gusto con nosotros mismos.
4. Acostúmbrate a enfrentarte a los problemas, no te acobardes ante ellos. Tenemos que acostumbrarnos a tener un diálogo interior con nosotros mismos y aprender a valorarnos por encima de las dificultades que se nos presenten. Las personas que logran salir de las crisis que se les presentan son las que suelen tener más recursos interiores para enfrentarse a sus problemas.

¿Cómo reaccionan las personas cuando están deprimidas ante los problemas?

* Tienen pensamientos fantasiosos.
* No saben encontrar ninguna solución por sí mismos.
* No acostumbran a apoyarse en personas que le puedan ayudar.
* No afrontan los problemas con valentía sino que intentan ignorarlos.
* No saben relajarse.
* No son capaces de hablar con ellas mismas en los tiempos difíciles.
* No suelen mejorar su ánimo con el uso del humor.
* Las personas deprimidas son pasivas.
* Suelen caer en el sentimiento de culpa excesiva una y otra vez.
* Tiene menos confianza en su capacidad para superar las situaciones angustiantes.

©Buzón Católico.