Sé una persona realista

El sufrimiento de muchas personas se debe a su falta de realismo. Sueñan mundos, relaciones, personas, acontecimientos y cualidades en su vida que nunca estarán presentes. Cuando nos ilusionamos falsamente, sufrimos realmente...

Es necesario que tengamos los pies en el suelo. No podemos vivir de ideas que nunca llegarán a hacerse realidad. Si somos personas excesivamente idealistas tropezaremos una y otra vez con los acontecimientos.



La vida es muy dura. Sólo tenemos que ver cada día las noticias en televisión. También nuestra vida tiene muchas dificultades que parece que nunca se van a solucionar. Ante ello hay personas que se crean mundos ficticios con los que intentan escapar de la realidad dolorosa que les embarga. Situaciones de huida de este tipo se pueden dar ante la muerte de un ser querido, cuando se hunde el matrimonio, cuando no somos felices, etc.
Hay personas que en lugar de buscar solución a sus problemas lo que realmente hacen es crearse mundos artificiales inventados por ellos y que nunca les llenará de verdad.

En estas personas que se inventan sus mundos poco a poco lo real va quedando en segundo lugar. Se inventan un mundo y unas realidades en el que les gustaría vivir pero no tienen fuerzas para enfrentarse con la realidad de su vida actual...

Reconocer la verdad de lo que somos o de lo que nos pasa y sentimos, o de lo que son nuestras relaciones con los demás puede ser doloroso, o decepcionante o aburrido. Pero negarla o ignorarla, suplantándola por una ilusión irreal, no solucionará el dolor, la decepción o el aburrimiento. Simplemente los esconderá. La solución a nuestros problemas solamente se consigue cuando nos enfrentamos a ellos.

¿Qué hacer para tener los pies en el suelo y no vivir de falsas ilusiones?
- Acostúmbrate a mirar lo positivo que hay en ti, en el mundo, en la vida, en otras personas... No ambiciones metas que sabes que nunca podrás alcanzar...
- No huyas de la realidad por muy dolorosa que sea. No todo es negativo.
- Céntrate más en la solución de los problemas que en el mismo problema. En lugar de lamentarte de tu dolor, céntrate en preguntarte: ¿Qué tengo que hacer para superar esto que me está pasando y me produce tanto dolor?
- Date tiempo. Hay personas que quieren soluciones inmediatas a temas que se han ido elaborando durante años de sufrimiento. En la vida no hay soluciones automáticas de un momento a otro. Lo que se ha ido construyendo poco a poco hay que irlo desmontando poco a poco...
-No hay que poner las esperanzas en que “me ganaré la lotería y se acabarán mis problemas...” y cosas por el estilo como “la suerte...” “el destino...”, etc. Lo mejor es llamar a las cosas por su nombre y afrontar sin miedos los retos que la vida te ofrece.
- Procura relacionarte con personas realistas y alejarte de personas que se crean mundos artificiales. Con las personas que afrontan las cosas aprenderemos a ser realistas. Con las personas cobardes lo único que aprenderemos es a seguir creciendo con nuestros miedos y nuestras cobardías.
- Si no sabes por ti mismo cómo dejar el camino de las ilusiones, lo mejor es pedir ayuda a personas que te puedan ayudar y orientar.

La vida es muy dura. Lo que tenemos que intentar con nosotros mismos es tener una vida un poco más feliz cada día, no hacer nuestra vida más dura.