¿Eres una persona oportuna?

Hay personas que son bastante inoportunas. Se puede ser inoportuno con la palabra, con la presencia, con los comentarios, con los silencios...

¿Qué es ser inoportuno?
No saber reaccionar con sensatez y sentido común ante las distintas situaciones que nos ocurren en la vida y en las relaciones humanas. Decimos que una persona “desentona” porque no sabe ser oportuno en el momento exacto en el que vive.

Algunas formas de inoportunidad:
- Cuando después de un conflicto las cosas se han mejorado y una persona hace un comentario inadecuado sobre las personas que participaron en el mismo...
- Cuando en un duelo nos ponemos a contar chistes sin pensar en las personas que están dolidas por la muerte de un ser querido...
- Cuando hacemos comentarios fuera del momento adecuado...

Normalmente las personas educadas y sensatas “saben estar”, no “desentonan”, no son ni maleducados ni egoístas. Lógicamente para ser una persona oportuna hace falta tener un buen nivel de madurez personal. Normalmente los niños son inoportunos al igual que los adultos que son inmaduros.

Para desarrollar el sentido de la oportunidad se desarrolla con la reflexión antes de hacer o decir las cosas. Tenemos que aprender a reflexionar las cosas que hacemos o queremos hacer.

¿Cómo saber si somos oportunos?
- Observar a las personas que dialogan contigo de manera normal. Ver si tratan de marcharse rápidamente cuando llevas un rato con ellos...
- Observa las caras que ponen cuando te ven y cuando dialogan contigo.
- Mira el tipo de conversaciones que tienen contigo: ¿son conversaciones profundas o meras charlas para salir del paso.
- Observa los gestos que hacen para ver si son de cansancio, relajados, etc.

¿Cómo desarrollar más y mejor el sentido de la oportunidad?
- Escucha más en lugar de hablar mucho.
- Sé prudente en las respuestas que vayas a dar. Piensa las respuestas antes de decirlas.
- Exprésate con claridad para que las personas que te escuchan entiendan bien lo que estás diciendo.
- Observa a las personas sobre cómo hablan, cómo se dirigen a los demás, los temas que tratan...

La oportunidad forma parte de la vida diaria de las personas. Quien no es oportuno está a medio hacer en lo que a la comunicación humana se refiere.

Ser oportuno es también una señal de madurez. En la medida que vamos creciendo es muy importante que nuestro crecimiento emocional, físico y espiritual crezcan a la vez.
Ser oportunos en muchas ocasiones lleva grandes dosis de humildad y serenidad.