Muchas veces los muchos inconvenientes que nos ofrece la vida, nos hacen perder la paz interior e incluso nuestra propia estabilidad mental, produciéndonos muchas alteraciones de todo tipo, ¿Cómo mantener nuestra estabilidad personal?

1. Hay que empezar por aceptarse uno a si mismo. Eres como eres y desde ahí, poco a poco, puedes ir mejorando. Las personas no cambiamos de la noche a la mañana, se necesita un proceso.
2. Las fuerzas que equilibran nuestra mente son tres: el amor, la tolerancia y la compasión. Estas tres poderosas fuerzas equilibran la mente y abren el corazón.
3. Vive en el presente. Mira el pasado con cariño, sin dolor y el futuro con esperanza, sin que te cree ansiedad o desasosiego.
4. Trabaja en conocerte. No juegues contigo al escondite. Esfuérzate en saber qué te pasa y por qué. Lucha constantemente por superarte. No te conformes con lo que eres.
5. Vive tu vida. No dejes que nadie la viva por ti. Cada uno tiene su vida para vivirla, cada persona es individual y por esto cada uno tenemos nuestro camino en la vida.
6. Trata de ponerte en el lugar de la otra persona con comprensión, con amor, de esta forma entenderás muchas de las cosas que suceden.
7. Aprende a vivir la vida como es. No generes sufrimiento ni en ti ni en nada o nadie que te rodee.
8. Mira la vida con distintos ojos. Hay muchas cosas y situaciones que estén en la vida y se nos escapan porque no sabemos mirar…
9. Haz todo lo posible por sentirte bien, respetando el bienestar de los otros. Si te sientes mal, perturbarás incluso a los que te aman. La depresión y la ansiedad son contagiosos. Nadie puede soportar esa vibración continuamente. Cuando te sientas en esos estados de ánimo, piensa en los otros, atiende sus necesidades, no te permitas desfallecer.
10. Mejora las relaciones con tu entorno y con los demás. No seas nunca un inconformista. Modifica tu actitud. No te apegues en exceso ni demandes seguridad absoluta.
11. Aprende a ser psicológicamente independiente, pero sabe que necesitas a los otros y que nos humanizamos al reconocer nuestras necesidades. No pierdas nunca tu identidad.
12. No reniegues de tu forma de ser, sino que vete educándola. No origines tensiones con tus altibajos y tendencias, sino que poco a poco ve unificándote. Porque no estamos evolucionados por completo, estamos en el camino de la evolución.
13. Porque estás vivo te deprimes, o te pones ansioso, o te aburres, o te desconciertas. Tienes que aprender a usar esas fuerzas para expandirte, crecer, madurar y amar. Tampoco te derrumbes ante el fracaso. Reconcíliate con los que te han hecho daño dentro de ti, incluidos tus padres,que, por exceso de amor, también han podido dañar tu personalidad.