Para ser feliz es muy importante estar a gusto consigo mismo. Hay personas que no solamente no se quieren sino que además llegan a odiarse y desear su autodestrucción. ¿Por qué llegamos a estar a disgusto con nosotros mismos?

Son muchos los factores que pueden contribuir a ello. Normalmente la persona se va haciendo una imagen desfigurada y negativa de sí mismo por los mensajes que recibe del ambiente donde vive: "Tú no sirves para nada...", "Eres un inútil como tu padre..." ,etc. Estas afirmaciones van provocando en las personas que comencemos a vernos como realmente no somos y todo ello con un dolor profundo.
Ideas erróneas que se dan en el interior de las personas cuando se da esta situación de no estar a gusto con nosotros mismos :

1. Pensamos que sólo podemos querernos si somos perfectos. Como ningún ser humano es perfecto, nosotros tampoco, pues entonces llegamos a no estar a gusto.
2. Los demás me llegarán a querer si soy perfecto e ideal. Nos olvidamos que las personas que de verdad nos quieren nos aceptan tal y como somos, con nuestros defectos y aciertos. Tenemos que aprender a aceptarnos y que los demás nos quieren de verdad tal y como somos y, cuando nos quieren, nos ayudan siempre a mejorar.
3. Creemos que los demás saben amar y que nosotros no. También los demás son imperfectos en el amor. El que no nos amen no significa que seamos inmerecedores de su amor.

¿Cómo expresamos el desprecio hacia nosotros mismos?

Hay muchas y variadas formas por las cuales una persona no está feliz consigo mismo:

1. Practica la crítica constante hacia sí mismo: "Soy un inútil, no sirvo para nada..." "Nunca conseguiré triunfar en la vida", "lo mío es fracasar", "ya he metido otra vez la pata..." Esto sucede cuando confundimos lo que realmente somos con las cosas que hacemos. Yo puedo cometer un error concreto, pero no por ese error juzgo mi vida entera.
2. Avergonzarse de los resultados de los propios actos, que se consideran siempre de escaso o nulo valor. Esto sucede cuando siempre nos movemos en los extremos: "O todo o nada..." Tenemos que aprender a darnos tiempo y mucha serenidad. Para estar a gusto con nosotros mismos no tenemos que tener prisas innecesarias.
3. Le da muchísima importancia a las críticas de los demás. Normalmente el rechazo que sentimos hacia los demás se da a partir del rechazo de nosotros mismos, de nuestros defectos, fallos y limitaciones. En la medida en que aceptemos nuestros fallos y limitaciones iremos viendo como normales esos fallos y limitaciones en los demás, por tanto, no tendremos dificultad en disculparles por el hecho de que nos lo recuerden o no nos comprendan.

¿Qué hacer para superar el autodesprecio?

1. Tenemos que ir aprendiendo a conocernos a nosotros mismos. Saber nuestros límites y defectos, pero también nuestros aciertos y cualidades.
2. Nunca te consideres enemigo de ti mismo. Tenemos que aprender a crearnos un espacio mental de confianza y de aceptación, de equilibrio y de seguridad. Tenemos que saber perdonarnos, también a ser indulgentes y amables con nosotros mismos. Tenemos que aceptarnos como somos y tratar de mejorar nuestra forma de ser.
3. Ten una imagen positiva de ti mismo para que se desarrolle tu autoestima.
4. Aprende a felicitarte por aquellas cosas que haces de manera amable, correcta y eficaz.
5. Agradece a los demás las cosas que hacen por ti. Ten palabras de agradecimiento.
6. Descubre las ideas negativas y pesimistas que existen en tu vida y trata de cambiarlas por las ideas contrarias.