Todos los seres humanos estamos llamados a crecer por dentro; estamos llamados a madurar para ser felices y hacer felices a los demás. ¿Cómo saber si estamos creciendo por dentro?

Muchas personas no crecen interiormente. Son personas que, a pesar de la edad, siguen siendo como niños pequeños en su interior. Veamos qué cosas tenemos que tener en cuenta para seguir creciendo por dentro:

1. Tenemos que acostumbrarnos a no estar quejándonos siempre de todo y de todos. No tenemos que ser unos amargados.
2. Hay que acostumbrar a nuestra mente a buscar otros caminos y ventanas en nuestra vida. Tenemos una dificultad y siempre estamos mirando por la misma "ventana". Tenemos que irnos acostumbrando a abrir otros ventanas en nuestra vida y mirar otros paisajes.
3. Tenemos que actuar con inteligencia y sentido común. Hay que acostumbrarse a preguntarnos si nuestras reacciones van a complicar más que solucionar las dificultades que tenemos. Hay personas que complican más las cosas que el solucionarlas.
4. Hay que aprender a transformar las ideas en acción. No podemos vivir sólo de buenas ideas, tenemos que aprender a poner en práctica las ideas que nos ayuden a crecer y mejorar a nosotros y a los demás.
5. Hay que aprender a encajar los éxitos y los fracasos. Ni los éxitos son tan grandes ni los fracasos tan destructivos.
6. Las personas que desarrollan poca actividad tienen poco capital psíquico: se desaniman o debilitan con rapidez ante las más pequeñas contrariedades. Se quejan por todo y de todos sistemáticamente. Ven problemas por todas partes y ninguna solución posible. Esperan sentados que la suerte llame a su puerta. Pierden con frecuencia los nervios, las formas y el buen humor.
7. Vivimos las cosas en y desde nuestra mente. El cómo nuestra mente valora -positiva o negativamente- lo que nos ocurre, es decisivo para nuestra vida.
8. Si después de mucho trabajo no encontramos soluciones por nosotros mismos, tenemos que pedir que otras personas nos ayuden a encontrar caminos positivos de crecimiento.Para ello tenemos que acudir a personas serias y convenientemente formadas.
9. Tenemos que aprender de todo y de todos. Las malas experiencias nos ayudan también a descubrir aspectos que en el futuro nos ayudarán grandemente.
10. ¿Qué hacer para mejorar nuestro crecimiento interior? Sentir sana curiosidad por las cosas y situaciones que nos ayuden a crecer. Tener criterios para clasificar y ordenar la información que recibimos. No dejes que tu cabeza ande muy llena; escribe para que no tengas todo "en la cabeza". Organízate bien. Busca rodearte de personas que te ayuden a crecer y personas que sean buenas de corazón.

Todo esto tiene que tener como aliado el tiempo. No podemos andar con prisas en el tema del crecimiento personal. Las cosas realmente buenas necesitan tiempo.