Las dificultades y los conflictos forman parte de la vida. No existe nadie que no tenga distintos conflictos de todo tipo. Todos nos encontramos tarde o temprano agobiados por las distintas situaciones que nos aparecen en la vida. ¿Cómo afrontar estas situaciones? ¿Qué hacer para que nuestros problemas no nos hundan?

Cualquier conflicto es un conflicto de intereses: nuestros intereses chocan con los de los demás. Lo que para mí es importante para el otro no lo es. Lo que yo quiero el otro no lo quiere. Tenemos conflictos porque los intereses de cada uno son distintos a los nuestros.Hay personas que no quieren ver los conflictos para no tener que enfrentarse a ellos. Muchas de estas situaciones se dan en la familia, amigos, trabajo, etc. Cuando no se afronta el conflicto lo que sucede es que con el paso del tiempo se agranda las situaciones problemáticas y sus consecuencias. Los conflictos a los que no se les hace frente en su momento terminan estallando.
¿Qué hacer?

En primer lugar y más importante es definir qué pasa, cuál o cuáles son los problemas.Un segundo momento es buscar posibles soluciones. Si no encuentro ninguna tengo que pedir ayuda externa a otras personas que me ayuden a ver las situaciones y sus posibles soluciones.

Muchas veces la persona se queda insegura diciendo si no será ella misma la que crea el problema. Esta inseguridad hace que los errores se repitan y los conflictos se eternicen.
¿Qué pasos dar para ir solucionando los problemas que aparecen en nuestra vida?

1. Podemos hacer una lista en vertical donde pongamos cuáles son los problemas que tenemos en nuestra vida. Puedes dividir la hoja en dos columnas y puedes poner los problemas personales en una columna y los laborales y de relación en otra.
2. ¿Cuáles son los problemas que más tiempo llevan presentes en tu vida? ¿Por qué?
3. Cuando tenemos un problema con alguien lo mejor es comentarlo con esa persona. Muchos problemas y dudas al hablarlos con el interesado se hacen más fáciles de darle una solución.
4. Si las soluciones que queremos dar no pueden ser totales, sí podemos hacer que sean parciales. Si no puedo solucionar de golpe todo el problema, al menos voy a intentar solucionarlo en parte. Muchas veces al pretender solucionarlo todo y ver que no podemos, te encuentras en la situación que te quedas parado, sin salida, sin aportar soluciones de ningún tipo. Es mejor ir solucionando los conflictos poco a poco que de golpe.
5. No seamos ingenuos. El dejar pasar el tiempo no arregla nuestros conflictos. Si no solucionas los temas que te están angustiando y haciendo daño, a la larga serán más y más grandes y costará más el darles una solución.
6. Para la solución de conflictos tenemos que darnos tiempo. El problema que se ha ido generando durante años no se puede solucionar de la noche a la mañana. La solución de problemas es siempre un proceso, nunca es algo automático.
7. Una de las mejores maneras de solucionar problemas es no crearlos...