Vivimos en una sociedad donde se nos exige mucho: deberes ciudadanos, compromisos personales y tareas laborales. La sociedad siempre nos reclama respuestas productivas, positivas, eficaces. En todo ello invertimos mucho tiempo y muchos esfuerzos. Corremos el peligro de olvidarnos de nosotros mismos.

La autoestima es necesaria para la salud física y psíquica de la persona: para confiar plenamente en uno mismo, buscar compensaciones, aceptarse tal como se es y buscar la mejora personal. Necesitamos “vernos” bien por dentro para valorarnos más y para sentirnos y vivir mejor.

Una persona que tiene una buena autoestima es así: se siente a gusto consigo misma, está segura de sí y tiene un buen concepto de sí misma y de sus posibilidades de conseguir aquello que desea.

Las personas con baja autoestima no se quieren mucho a sí mismas, por ello es difícil que quieran a los demás. Pueden sentirse muy inseguras y creer que todo lo que les sucede es por culpa suya (de su ineficacia e incapacidad).
¿Qué hacer para mejorar la autoestima?

1. Ser sinceros con nosotros mismos, no engañarnos, y buscar nuestros valores y cualidades.
2. Motivarnos para alcanzar los objetivos que nos propongamos. Plantearse retos sencillos y gratificantes puede ser un buen comienzo. Desarrollar pequeñas mejoras en nuestros espacios físicos y sentirnos mejor en nuestros rincones.
3. Tener un adecuado cuidado personal y potenciar nuestra imagen externa.
4. Autocontrolarnos. Sentirnos orgullosos cuando conseguimos, por ejemplo, no responder a pequeñas provocaciones o tonterías que otros nos hacen con mala fe.
5. Ser receptivos con la gente que nos rodea: la autoestima también se alimenta de las valoraciones de los demás.
6. No imitar modelos de personas que sean negativas. Las personas negativas son las que siempre se están quejando por todo y siempre están criticándolo todo.

Hay que tener cuidado de…

Cuando intentamos mejorar nuestra autoestima hay dos peligros fundamentales:

* Caer bajo la influencia de personas negativas o autodestructivas. Estas personas suelen desarrollar visiones pesimistas de la vida. Es difícil disfrutar a su lado.
* El narcisismo. Si nos pasamos en nuestro nivel de autoestima podemos convertirnos en personas que quieren que todo gire a su alrededor (egocéntricas) , que sólo confían en su propio punto de vista y marco de referencia. Esto supone una incapacidad de asumir los puntos de vista de las otras personas. Así uno acaba aislándose.

Cómo saber si lo hacer bien…

* Nos sentimos bien con nosotros mismos. No perdemos el tiempo buscándonos complejos.
* Sentimos que nuestra conducta depende de nuestra voluntad y que no está controlada por amenaza externas.
* Sonreímos y controlamos las situaciones aunque haya dificultades.