La vida de muchas personas es como una carpeta desorganizada. Hacen las cosas porque tienen que hacerla pero sin orden ni concierto. Tenemos que ir aprendiendo a hacer cosas con objetivos concretos, no podemos ir a lo loco.

Para hacer algo primero tenemos que pensar qué es lo que queremos y cómo lo queremos hacer. No vale el "yo haré" sin fecha fija, o con fechas continuamente postergadas. Hay que ponerse en acción y tratar de hacer lo que nos hemos propuesto a la mayor brevedad posible.

Hay momentos en la vida en los que hay que activarse más rápido y mejor como es el quedarse en el paro, sufrir la muerte de un ser querido, tener una decepción sentimental, etc. En esas situaciones lo mejor es activar la mente para encontrar sitios adonde acudir y cosas que hacer. Hay que ponerse a trabajar para buscar nuevas salidas a la vida. No hay que quedarse estancado lamentándose de su dolor. Hay personas que se quedan paralizadas ante estas situaciones cuando en realidad tenemos que hacer justo lo contrario: tenemos que activarnos y ponernos en marcha hacia las soluciones.

¿Por qué hay personas que se quedan lamentándose sin buscar salidas a su situación?
Los motivos pueden ser muchos: fracasos anteriores; una educación sobreprotectora que no ha ayudado a que la persona puede tener más confianza en sí misma y creer más en sus posibilidades reales. Escasa autoestima, etc.

¿Qué hacer para no quedarnos paralizados con nuestro dolor y nuestra pena?

Podemos ir poco a poco organizándonos para no quedarnos parados con nuestro dolor, con nuestra rabia o con nuestra pena.
Veamos algunas cosas que podemos hacer:
- Siempre tenemos que tener algo para hacer. Es malo tener muchas cosas pendientes, pero también es igual de malo el no tener nada que hacer.
- Hay que ver primero qué es lo que queremos y el cómo lo podemos conseguir. Si por nosotros mismos no encontramos caminos tenemos que pedir ayuda a alguien que nos pueda orientar.
- Evita quedarte en casa con lo de siempre. Tienes que romper las costumbres que te atan a ser una persona pasiva. Hay que activarse con energía e ilusión.
- Evita el contacto con personas pasivas y conformistas. Trata de relacionarte con personas activas y dinámicas.
- No pierdas el tiempo en las ideas que tienes pero que no logras llevar a la práctica. Borra esas ideas. Quítatelas de la cabeza.
. Busca una manea para ir planificando la acción: puedes escribir en un papel qué quieres hacer, qué medios tienes que poner de tu parte para conseguirlo, etc.
- Pon fechas de inicio y de finalización de los proyectos que deseas realizar.
- Vete gradualmente. La personas que no han sido muy activas necesitan tiempo y serenidad para ir incorporándose al mundo de la actividad. No tengas prisa.
- Cuando no consigas realizar una acción determinada pregúntate porqué no has logrado el objetivo.
- Empieza por ir logrando objetivos fáciles. Ni se te ocurra en el comienzo de este proceso el plantearte retos difíciles.
- Poco a poco te debes ir dando cuenta que la pasividad y el conformismo no es bueno para vivir en plenitud.
- No tengas ideas imposibles de conseguir. Tienes que ser realista. Hay que pensar y después llevar la idea a la acción.