La ansiedad es una emoción que sentimos ante determinadas situaciones o pensamientos. Cuando tenemos ansiedad nos ponemos nerviosos, tensos, agitados...

Tener algo de ansiedad no es malo, incluso es normal en determinadas situaciones: presentarse a un examen, etc. Junto con la depresión, la ansiedad es el motivo de consulta más frecuente. Puede surgir a cualquier edad, normalmente a partir de los veinte años. Aparece más en mujeres que en hombres.
¿Cuándo es un problema la ansiedad?

Cuando los síntomas son excesivos o se mantienen durante largos periodos de tiempo; también cuando aparece ante situaciones que no son amenazantes o cuando nos incapacita para llevar una vida normal.
¿Cómo podemos enfrentarnos a la ansiedad?
¿Qué pensamos cuando sufrimos ansiedad?

* Interpretamos las situaciones que nos pueden ocurrir como amenaza. Así, si vemos algo que nos resulta desconocido, en vez de pensar que es inofensivo, nos alteramos y creemos que nos va a hacer daño.
* Nos ponemos siempre en lo peor; creemos que va a pasar algo horrible.
* Tenemos una gran preocupación.
* Estamos irritables.

¿Cómo nos sentimos cuando sufrimos ansiedad?

* Los músculos se tensan y agarrotan.
* Aparecen palpitaciones y temblores.
* Aumenta la sudoración.
* Existen náuseas, aunque no siempre aparecen.
* Respiramos con dificultad.
* Tenemos sensación de desmayo.

¿Qué hacemos cuando sufrimos ansiedad?

* Movemos las manos nerviosamente.
* Hablamos con dificultad.
* Nos movemos con rapidez o nos quedamos inmóviles.
* Puede apetecernos llorar.
* Realizamos nuestras actividades con torpeza.

¿Por qué aparece la ansiedad?

Puede aparecer por distintas causas:

* En familias donde se da una fuerte sobreprotección, donde los niños aprenden a temer a todo, a no enfrentarse a sus miedos y a preocuparse por cualquier cosa en exceso.
* Cuando se han pasado experiencias traumáticas con otras personas en el pasado.
* Puede aparecer después de haber ingerido alcohol, cafeína, cocaína, etc.
* Cuando la persona empieza a sacar beneficios de la ansiedad: su familia le presta más atención, tiene una excusa para no acudir al trabajo, etc. De esta manera, se mantiene y la ansiedad se le vuelve crónica, apareciendo unos síntomas parecidos a la depresión: apatía, tristeza, desinterés...
* La persona aprende a vivir con la ansiedad y está convencida de que no puede hacer nada para superar cómo se siente.

¿Cómo afrontar un problema de ansiedad?

1. Di "¡Basta ya!". Rompe con lo que te preocupa. Es hora de buscar una solución.
2. Intenta descubrir qué es lo que te preocupa. Si tiene solución, búscala y ponla en práctica.
3. Practica algún deporte y busca alguna afición.
4. Elabora unas pequeñas tarjetas donde anotes recuerdos agradables, frases positivas sobre ti mismo...
5. Busca actividades en las que tengas que relacionarte con los demás.
6. Organiza tu tiempo. No dejes de cumplir tus obligaciones a causa de tu estado de ánimo. Tú eres quien controla tu vida.
7. Elabora un recordatorio escrito con los pasos que debes dar para superar un momento de ansiedad.
8. Realiza ejercicios de relajación.

La ansiedad y otros trastornos:

La ansiedad aparece en la base de otros muchos trastornos: terrores nocturnos, alteraciones de sueño, fobias, obsesiones, depresión, problemas de pareja, disfunciones sexuales, trastornos de alimentación, adicciones, tics nerviosos...
No utilices la ansiedad para:

* Manejar el comportamiento o sentimientos de los demás.
* No hacer algo que no te gusta.
* Evitar situaciones que requieran esfuerzo.
* Justificar tu comportamiento.